Mañana viajo para Querétaro, con toda la familia (mujer, hijos y, sobre todo, nietos) en contra. Me ven demasiado frágil para hacer ciertas cosas. Pero a mi me apetece -y me apetece cada vez más- ponerme en situaciones muy distintas de las habituales. Más aún, en situaciones completamente nuevas, desconocidas por completo. Obviamente puedo fracasar estrepitosamente. ¿Y qué? ¿Es que no me lo puedo permitir a mis 70 años?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.