miércoles, 13 de enero de 2021

Envejecer

Suelo decir, más de veras que de bromas, que uno sabe, fatalmente, que es viejo cuando esá más pendiente de sus rodillas que de las rodillas de la vecina. 

Pero, en realidad, ahora sé que este de las rodillas es sólo el primer síntoma de una completa metamorfosis existencial.

Hay otros muchos síntomas que no dejan de sorprenderme, y no siempre para mal. Por ejemplo: encuentro hoy más intensidad musical, mucha más, en un pasaje cualquiera de La del manojo de rosas o de La tabernera del puerto que en la obra completa de Led Zeppelin. Y, para muestra, un botón (un botón sublime, ciertamente).

4 comentarios:

  1. De acuerdo -por propia experiencia- que el paso de la juvenilia a la senextilia se mide en las rodillas, e ainda mais. Pero sé también que siempre preferí Sorozábal a Led Zeppelin

    ResponderEliminar
  2. De acuerdo -por propia experiencia- que el paso de la juvenilia a la senextilia se mide en las rodillas, e ainda mais. Pero sé también que siempre preferí Sorozábal a Led Zeppelin

    ResponderEliminar

Lo veo venir

Mañana vuelven a poner esta película en la tele: Y, a pesar de que la ponen cada dos por tres, mi  mujer volverá a verla en el reclinatorio....