Y viva Cai!
¡Que viva, sin duda!
Luego vino el grito de ¡vivan las caenas! Así fue a los españoles el siglo XIX y la secuela del XX.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
No me gustan los taxistas dicharacheros que hablan por los codos, pero no hay manera de evitarlos. Cuando te toca uno, no puedes salir del t...
Y viva Cai!
ResponderEliminar¡Que viva, sin duda!
ResponderEliminarLuego vino el grito de ¡vivan las caenas! Así fue a los españoles el siglo XIX y la secuela del XX.
ResponderEliminar