martes, 15 de enero de 2019

Una invitación y una respuesta

Una importante institución financiera que patrocina un programa de innovación educativa se ha puesto en contacto conmigo para invitarme a un evento en el que, según me asegura, asisten miles de personas. Para evitar equívocos, he considerado necesario responderles lo siguiente (como suelo hacer habitualmente con unas u otras palabras):
Le agradezco muy sinceramente la invitación, pero antes de aceptarla creo que es mi deber comentarles alguna cosa sobre mis convicciones pedagógicas. 
1. Yo no sólo no me considero innovador sino que entiendo la novolatría como un síntoma de la decadencia del discurso pedagógico.  
2. Lo bueno me interesa mucho más que lo nuevo. 
3. No creo que las tecnologías (nuevas o viejas) sean otra cosa que prótesis antropológicas que amplifican, para bien o para mal, lo que cada uno ya es. 
4. No me interesa tanto adivinar cuál será el mundo del futuro como comprender qué cambios se han dado ya en el presente para que nos obsesione el futuro. 
5. Soy un defensor firme -cada vez más firme- del peso del conocimiento en la formación de una persona. 
6. Me interesan las evidencias pedagógicas que soportan las propuestas educativas. Desconfío mucho de las buenas intenciones no soportadas en evidencias sólidas. 
7. Tiendo a desconectar cuando oigo hablar de neurodidáctica, de educación emocional o de cambio de paradigma educativo. 
8. Creo que el discurso sobre las llamadas “competencias del siglo XXI” es un timo intelectual. 
Si, conociendo lo anterior aún siguen pensando que mi intervención en su “programa” puede ser de algún interés, con mucho gusto hablaría del error como ocasión de aprendizaje. 
Con toda cordialidad 
Gregorio Luri

Informaré de la respuesta (si hay).

Miércoles, 16 de enero. 9:59
Acabo de recibir la respuesta. Insisten en invitarme.

Ya que me lo piden, aquí está mi opinión sobre las neurociencias

4 comentarios:

  1. Ante la retórica de los partidarios de la neuroeducción, que pretende fundamentar determinadas metodologías sobre supuestas evidencias científicas y acusa a los disidentes de ir contra la ciencia, a mí sí me gustaría saber lo que usted tiene que decir al respecto. Imagino que no acepta usted peticiones, pero a los profesores de a pie nos iría muy bien contar con más argumentos para contrarrestar, aunque fuera solo un poco, el bambardeo continuado al que nos vemos sometidos. Huelga decir que aunque no considerara pertinente atender a esta petición, somos muchos maestros y profesores los que nos sentimos agradecidos por la compañía que usted nos hace...

    ResponderEliminar
  2. Aquí tiene mi opinión: https://elcafedeocata.blogspot.com/2018/01/neurociencias.html

    ResponderEliminar
  3. Extraordinario, Don Gregorio.

    ResponderEliminar
  4. Martín Patrocinio Guerrero10:05 a. m., enero 19, 2019

    Maravillosa respuesta; además, gracias por no caer en la manía del decálogo. Si son ocho los principios, pues son ocho. No hace falta forzar los principios para caer en el número redondo. Y sigo a la espera de que Ariel publique las primeras páginas de su "La imaginación conservadora". Lo compraré igualmente, pero es por mera curiosidad intelectual (esa categoría que va a la baja, ya lo sé). Un abrazo y suerte.

    ResponderEliminar

Z.

Me cuenta su viuda que en el transcurso de una revisión, a Z. le encontraron un pequeño carcinoma en un pulmón. Nada grave, en estos tiempo...