miércoles, 29 de junio de 2016

Sorpresas

Esta misma tarde una anciana a la que conocí recientemente, me ha contado que en la Universidad de Moscú fue alumna directa de Luria y de varios discípulos de Vygotsky. Uno se encuentra con la historia donde menos lo espera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

¡Viva Sertorio!

 El camarero del Petit Café me dice que no para de sudar, que se engancha por todas partes, que parece un cromo. Intento no quejarme, pero l...