Y profetas, ya ni hablamos...
Y sus Savonarolas...
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
El tiempo se me funde en las manos como si fuera hielo y mi memoria no tiene ya capacidad para recoger más que la permanencia del deshielo. ...
Y profetas, ya ni hablamos...
ResponderEliminarY sus Savonarolas...
ResponderEliminar