martes, 2 de marzo de 2010

Informe desde la trinchera

I
Mi rebelión contra el lenguaje hipocorístico me va a exigir dar lo mejor de mí mismo.

II
Esta mañana he seguido mi programa tal como lo tenía previsto, pero he comprobado que a la criatura no se le puede mentar a "A-ris-tóóóó-te-les" a cualquier hora. Parece que tiene sus momentos platónicos, que demandan un respeto y un tacto especial por mi parte. Justo después del biberón, por ejemplo, está, de manera bien evidente, más predispuesto a la contemplación y ha respondido con una hiriente indiferencia a mis ejercicios fonéticos.

III
Tengo delante mucho terreno inexplorado. Eric Satie, definitivamente, no le gusta; de Faure parece agradarle la pavana de "Pelleas et Melisande"; Bach -lo digo con cierta tristeza- lo deja indiferente; Mozart le apasiona, especialmente "Così fan tutte". Me resulta difícil descifrar su criterio.

IV
¿Debo introducir a A-ris-tó-te-les con voz de tenor en "Così fan tutte"?

V
No he tenido tiempo de practicar la didáctica mozartiana. Sus padres han venido y se han llevado a la criatura, dejándonos solos a Aristóteles y a mi.

VI
Pero la semana que viene dispondré de nuevas oportunidades. Les tendré informados.

8 comentarios:

  1. Si me permite meter cucharada.

    http://wallofpaul.com/gotta-dance
    (hacia media página)

    Por probar...

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  2. ¡Cuánto me gustaría observar todo eso por el ojo de la cerradura!

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  3. ¿Por qué no le ensenya a decir Pla-ton? O en català Pla-tó? Es más cortito y recuerda a pa-pa. De hecho todavía le debe parecer estar en la caverna platònica un poquito, creo. Vaya, que usted fue maestro, que le voy a contar.

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  4. Tómese un respiro. Cuando menos se espera las hostilidades se reanudan. Es lo que tiene la guerra de trincheras, que dura y dura y dura.

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  5. 'Most of these children probably do not even know where Israel or Palestine are.'

    ¡Cómo nos tienen calaos!

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  6. es estraño el gusto de los niños por mozart. Un poco más tarde incluso lo bailan.

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El amparo de las sombras

Reseña en Libros de Cíbola