jueves, 18 de marzo de 2010

El erotismo (IV)

Leon Trotsky tenía razón, pienso al releer un párrafo de un texto suyo de 1925 titulado Sentido y método de la propaganda antireligiosa.

Sus tesis son las siguientes:

1. La abolición completa de la religión sólo será posible en una estructura socialista completamente desarrollada.

2. Una estructura socialista completamente desarrollada es aquella en la que la técnica ha liberado al hombre de toda dependencia de la naturaleza. Es decir cuando la naturaleza pura y simplemente haya desaparecido y haya sido sustituida por la historia (de la técnica) la religión dejará de tener sentido. O, dicho de otra manera: cuando todas las necesidades humanas tengan respuestas estrictamente técnicas, se podrá jubilar a dios.

3. Trotsky recalca que en una estructura socialista completamente desarrollada tampoco habrá misterio alguno en las relaciones sociales. Todo estará perfectamente claro. La relaciones humanas se regirán por la lucidez de los algoritmos. Por lo tanto, a eros (esa fuerza que se impone a la voluntad) también habrá que jubilarlo.

4. “La religión –dice Trotsky- traduce el caos de la naturaleza y el caos de las relaciones sociales al lenguaje de las imágenes fantásticas”. Totalmente de acuerdo, también. La religión es la forma superior de la poesía. Trostky está mandando al carajo a toda posibilidad de metaforizar. La metáfora, en una sociedad socialista completamente desarrollada, sería contrarrevolucionaria.

5. “Sólo la abolición del caos terrestre puede suprimir para siempre su reflejo religioso”. De nuevo, completamente de acuerdo… siempre que se añada que la abolición del caos terrestre exige, como decía antes, la abolición de la naturaleza. Trotsky nos acaba de dejar sin cuerpo, que es la fuente de nuestro caos. Una sociedad socialista completamente desarrollada estaría habitada por seres completamente racionales desprovistos de cuerpo. ¡Qué magnífica reivindicación socialista de los querubines!

6. “Una dirección consciente, razonable y planificada, de la vida social, en todos sus aspectos, abolirá definitivamente todo misticismo y oscurantismo.” ¿Pues saben qué? ¡Que conmigo y, sobre todo, con mi cuerpo y mi familia, que no cuenten!

21 comentarios:

  1. Off topic

    A cuenta de tu libro L'escola contra el món, la entrevista del lunes en el programa Singulars de C33. ¿Recuerdas lo del pastilleo en la educación, pues eso?

    En Singular Eulàlia Torras de Beà: no a les guarderies

    [ Des d’aquests serveis i des de la seva experiència i coneixements de més de 50 anys, Torras de Beà és molt clara: les guarderies les necessiten els pares, però no les necessiten els nens. Inaugurar guarderies és populisme polític. El que és veritablement progressista és subvencionar els pares perquè puguin criar els seus fills fins als tres anys. Els bebès i els nens necessiten els pares. I les guarderies no els poden substituir.

    Les guarderies, segons la doctora, fan que els nens emmalalteixin més. "I això no s’ha d’assumir com a normal. Espanya és el tercer país que més psicofàrmacs recepta a menors"... ]

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  2. No harían falta guarderías si las madres no trabajasen.

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  3. ¡Ah, la hibris intelectual que se convierte en hidra totalitaria! ¡Menudo pájaro de cuenta don León para arreglarnos la vida! Hace cuatro años, salía del trabajo y atravesaba la enfática, y no menos totalitaria, Plaça dels països catalans, y siempre había un retén de revolucionarios vendiendo no sé qué revista con la que, supuestamente, iban a cambiar la realidad y, de paso, como prometía Trostki, nuestra vida personal individual. He de reconocer, que había cierta poesía en esa entrega a la causa perdida, pero no me atreví jamás a reibir la dosis de catecismo con que amenazaban a quienes, por descuido o ignorancia, les escuchaban un par de minutos. La hija de Torres Nilsson, el gran cineasta argentino, siempre comentaba que su padre quiso, aun siendo él un ateo de libro..., que se educara en un colegio católico para abrirse al mundo de la fabulación, de la poesía, de la maravilla y de la intuición.

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  4. Por otro lado, parece que la ciencia, en contra del adagio, no tiene paciencia y no quiere esperar a la muerte de la religión para ocupar su lugar. Un cientismo éste que podría reinar todo ese tiempo asintótico de la infinita muerte de Dios.

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  5. Claudio, ¿por qué dices eso sobre "la ciencia", como si ésta fuera una persona con intenciones y proyectos? Tampoco veo que la ciencia quiera "sustituir" ningún papel que haya desempeñado la religión (salvo el de informar sobre qué hay en el mundo, cosa que la religión sólo hacía en parte: en la parte del "ultramundo"), pero la ciencia no veo que tenga interés en cambiar la moral, o algo así. Será cada uno quien, sobre la base de la información que la ciencia nos dé, decida cómo quiere vivir su vida.

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  6. Por otro lado, lo que hacía Trotsky tenía tanto de ciencia como lo que hace Rappel

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  7. Jesús, yo diría que la ciencia sí tiene intenciones y proyectos, aunque quizás debería haber empleado en ambos casos el término cientismo, por el que entiendo a la ciencia como religión secular y era a lo que me refería.
    Pongamos el caso del darwinismo. Nos proveee con una historia de nuestros orígenes, nos muestra nuestro lugar (hasta hace poco en la cúspide) en el cosmos, nos impulsa a la acción en nombre de principios evolucionistas, se opone a otras opciones en lo que hace a conducta social y moral. Y, por último, nos ofrece un brillante futuro si nos comportamos como debemos, es decir, de acuerdo con tal teoría.

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  8. Exacto, Claudio.

    Bueno, volviendo a la cosa, en realidad cuando yo era joven -es decir hace mucho, mucho tiempo-, ser trotskista era el súmum de la cosa liberal en materia de cuerpos. Vamos, que en lugar de prescindir de ellos se jugaba irresponsablemente con ellos. ¿Es que no habían leído a Trotsky o es que, en rigor, nos estaban dando gato por liebre para ver si nos apuntábamos?

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  9. De aquellos tiempos pseudomíticos -y siempre sodomíticos a nivel clerical- nunca olvido la admiración con que se señalaba a los combativos chicos del FRAP, de impecable chaqueta y corbata, a quienes se les prometía, cuanto más arriesgada fuera su acción, el premio de un polvo por todo lo alto con la más jamona de la célula o con la de células más jamonas, nunca me quedó claro..., ¡pero cómo envidiaba a los fraperos! ¡Juventud, trostkista tesoro...!

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  10. Supongo que lo diría en sentido metafórico...

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  12. "Una sociedad socialista completamente desarrollada estaría habitada por seres completamente racionales desprovistos de cuerpo. ¡Qué magnífica reivindicación socialista de los querubines!"

    Pero podemos darle la vuelta:
    (Una sociedad capitalista completamente desarrollada estaría habitada por seres completamente irracionales desprovistos de alma". ¡Que magnífica reivindicación capitalista de los espíritus poseídos!)

    ¿Qué preferimos ser, almas sin cuerpo llenas de recuerdos o cuerpos-sin-alma llenos de datos?
    Yo al menos, prefiero ser una alma-encarnada que un cuerpo-poseído. Ya lo expliqué hace tiempo.

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  13. Como se dice ahora, no hay que confundir la memoria larga con la memoria corta. No es lo mismo hacer novelas aunque sean historietas que hacer cuentos cortos en formato de píldora.

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  14. Gracias a Dios, entiendo que no es lo mismo convertirse en un kerubin adorablemente kerontológico, que ser la niña-de-exorcista.

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  15. Me gustan las metáforas y las contrarrevoluciones. con migo que tampoco cuenten.
    Y sí, Adu1... nos dieron gato por liebre.
    ¿Un cuerpo poseido? ¿En un alma encarnada? Permitame que libremente le haga una mueca,soñor Henri Ambssate

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  16. Ah! por cierto, Platón y Nietzsche fueron almas-encarnadas y no cuerpos-poseídos. Sus almas estaban llenas de memoria en distinto modo, pero en ellas había "memoria" y no datos-registro.
    El alma en Platón se encarnó como individualidad.
    En Nietzsche, el alma se encarnó como individuación.
    Pero los dos, los dos fueron metafísicos. Yo estaré siempre con ellos.

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  17. PER QUÈ CREIEM?

    Perquè alguna vegada hem tingut alguna experiència del transcendent. L’experiència és ciència, no pas especulació. Les creences no són només una ciència exacta, són art i pertanyen a l’àmbit de l’experimental. Per aquest motiu tenen efectes sobre la psique i, per tant, sobre la conducta. Creure és una activitat que implica tot l’ésser, tant el conscient com l’inconscient, tan el racional com l’irracional.

    L’antropologia, que no deixa res per verd, busseja en el fet humà de creure. En aquest sentit, recomano llegir Antropologia de les creences. Religió, simbolisme, irracionalitat, de Carles Salazar (Fragmenta editorial). A partir dels estudis de grans antropòlegs com Frazer, Malinowski i Lévi-Strauss, de sociòlegs com Durkheim i Weber, del lingüísta Saussure i dels mestres de la psicoanàlisi Fred i Jung, Salazar no planteja la irracionalitat (que se suposa que és la creença) com una patologia sinó que intenta explicar per què amb mitjans ordinaris ens endinsem en la creença de l’extraordinari. Així, argumenta que les creences no són creences (necessàriament) falses, sinó contraintuïtives: són creences que contradiuen la idea de realitat que usem en la nostra vida quotidiana.

    Tots creiem en alguna cosa: en la vida, per exemple, encara que no s’hi vegi la lògica, o encara que més aviat s’hi vegi com un sense sentit, sobretot davant la mort. Quan es parla de creure ens referim al clàssic concepte de creure en el que podríem dir l’esperit o el sobrenatural en abstracte, o en éssers concrets, esperits, déus sobrenaturals. El fet de creure té una llarga història. Les religions, tant les anomenades primitives com les més elaborades filosòficament o simbòlicament, en són un exemple.

    En base a les manifestacions que generen les creences, els antropòlegs han elaborat complexes teories que, eixamplant-les per aquí o fins negant-les per allà, han arribat a una conclusió senzilla: els humans, éssers fràgils sobretot emotivament, tenim necessitat de socialització. I les creences són el nexe sagrat, vet aquí la paraula clau, dels lligams amb tot allò que ens depassa com a humans i amb tot allò de què tenim una noció natural, que ve de qui sap quines fondàries de la naturalesa de què formem part. Jung parla de l’inconscient col.lectiu com d’una fàbrica de símbols extrets del més profund de la naturalesa humana. Els símbols expliquen realitats extraordinàries.
    (primera part de l'article publicat al Diari de Vilanova - 19-3-2010). Continuarà

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  18. (Continuació)
    La diferència entre els mamífers més evolucionats (tant, que a vegades semblen humans) i els humans pròpiament dits és aquesta: la necessitat que tenim els humans de sacralitzar l’ordinari de les nostres vides, que no serien diferents de les vides dels animals si no fos per aquesta capacitat que tenim de donar un sentit al que fem. A l’hora de sacralitzar moments de la vida quotidiana per tal de convertir-los en extraordinaris, valuosos, i, per tant, estimables de compartir amb la comunitat, els ritus hi tenen un gran paper. Ja siguin ritus de pas o iniciàtics com ara cirmcumcisions, bateigs, comunions, casaments, enterraments, o ja siguin ritus religiosos o litúrgics com ara pregàries, consagracions, sacrificis o comunions (en espècie, com menjar la carn de l’animal sacrificat, o simbòliques, com en l’eucaristia cristiana). Els ritus fomenten la cohesió de la comunitat. Per això, tot i el nostre temps de descreença, els ritus, cada vegada més dessacralitzats o laics, continuen la tasca d’integració, on cada membre se sent lligat als seus congèneres per una banda, i a una entitat superior, abstracta, que ho engloba tot per l’altra.

    En el subconscient (el rebost dels símbols!) alguna veu ens diu (diguem-li saviesa de la vida) que a penes som un conglomerat de partícules elementals que un bon dia s’ajunten per constituir el que creiem que som. Si creiem això tan vague, tan relatiu, però que és experiència pura, absoluta, bé podem creure que som alguna cosa que depassa els propis límits. Les creences contradiuen la idea de realitat ordinària quan es transforma en realitat extraordinària que dóna sentit als actes de la vida. Em sembla veure en “l’irracional” de les creences una aportació, sens dubte de les més humanes, a la nostra naturalesa primària.

    Teresa Costa-Gramunt

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  19. Maty: Jay Belsky se pasó los años setenta y ochenta del siglo pasado clamando por más guarderías para las madres trabajadoras. Lo curioso de este caso es que buscando información para sustentar su tesis, se dio cuenta de que la realidad se le volvía en contra y ha tenido el valor de rehacer sus postulados. Sus estudios sobre la educación infantil son, con seguridad, los más ambiciosos que se han hecho en los USA. Pues bien sus últimas conclusiones son:
    - Cuanto más tiempo esté un niño en una guardería, más problemas posteriores tendrá de comportamiento.
    - Esto es así sea cual sea la calidad de la guardería.
    Por supuesto todos sus antiguos aliados se le han puesto ahora en contra... curiosamente cuestionan más sus motivos que sus datos.

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  20. ¡Qué bonito!

    Como Stalin o Trosky apostaban - vamos a dejarlo así- por una esfera pública y privada sans religion...

    Reductio ad Stalinum vel Trotskyum

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  21. Estimado Henry Ambossat escribo desde Mexico.No puedo ingresar a su blog El perro de geryon,¿puede invitarme para entrar a su blog?

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