jueves, 10 de mayo de 2012

Mucho más que una foto

Si yo tuviera que seleccionar una foto para representar el siglo XX tendría ésta entre las finalistas. Me conmueve la imagen de fragilidad de Silvia Ageloff intentando alejarse lo máximo posible del que creía su amante, pero que resultó ser su frío manipulador, que sólo vio en ella el camino para llegar hasta Trotsky. Me intriga la de Ramón Mercader, no se sabe si sujetándose la cabeza o apartando de su mirada la presencia de Silvia. Me parecen tan humanos los curiosos, completamente desinteresados por la única que de verdad perdió su vida... 

Esta historia del asesinato de Trotsky me ha intrigado siempre, pero ahora me tiene casi sin dormir, porque ando buscando información sobre los personajes que aparentemente estaban en segundo plano, especialmente sobre Silvia Ageloff, Pavel Anatolievich Sudoplatov y Leonid Eitington o, como en realidad se llamaba, Naum Isaakovich Eitington. Cuanquier información relevante será bien agradecida.

Por cierto, la imagen recoge los momentos finales del careo entre Silvia y Ramón, que se realizó a la media noche. A Silvia la hicieron entrar en el cuarto sola, diciéndole únicamente que una persona de su confianza estaba a punto de llegar. Ramón (en ese momento aún no lo habían identificado como Ramón Mercader) creía que lo conducían a la sala de curas. La policía quería ver la reacción de ambos.

Al abrir la puerta, Ramón se encontró a Silvia tendida en una cama, víctima de una crisis nerviosa. Se cubría el rostro con las manos. Ramón al verla comenzó a gritar, intentando liberarse de los agentes que lo conducían.

30 comentarios:

  1. Una novela larga, larguísima, con todos los detalles históricos minuciosamente transcritos(he encontrado algún error sobre nuestra guerra civil, pero intuyo que son escasos): "El hombre que amaba a los perros", de Padura. Me la leí de corrido, no porque sea una buena novela, sino porque también me apasiona esta historia.
    Me sorprendió la cantidad de materia gris que se movía en el círculo Trotski, incluido él mismo. Hay el secretario, un joven belga que luego se convierte en autoridad en lógica formal en USA, y que muere en circunstancias muy extrañas en México! ¡Qué tiempos!

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    1. Conozco la novela, más prolija que interesante, a mi parecer. Respecto a los tiempos... hay una asociación juvenil comunista en Andalucía que se hace llamar "Asociación Excursionista Ramón mercader" y tiene por "marca corporativa" un piolet. Efectivamente la historia se repite como farsa. Humanamente para mi la perdedora fue la pobre Ageloff... pero en realidad no hubo vencedores. No sé si saber que Mercader, siempre disciplinado, solicitó a Carrillo que le dejase regresar a Madrid y éste le impuso como condición que delatase a los que diseñaron la operación, a lo que Mercader se negó, porque cuando Ramón Mercader llegó a Muscú, se encontró que estos colaboradores, Eitington y Sudoplatov estaban en la cárcel, acusados de crímenes contra la Unión Soviética. Mercader a medida que iba perdiendo la fe en la causa, la iba fotaleciendo con las personas... y sus derrotas.

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  2. El hermano de Ramon anduvo por su tierra. Terrible historia ésta, es verdad.

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  3. Júlia: Lo conocí. Resulta que era vecino de mi hermana y una noche, allá por la navidad del 93 debía ser, se empeñó en que tenía que conocer a su vecino catalán-ruso. En las presentaciones me dijo que se llamaba Luis Mercader. Y entonces desarrollé inmediatamente un plan secreto que incluía varios almuerzos por la parte vieja de Pamplona para ir entresacándole lo que pudiera... que acabó siendo bastante.

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  4. Quien más me interesa de esta familia es Vittorio de Sica.

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    1. No estoy en absoluto seguro que la mujer de Vittorio de Sica tuviera algo que ver con Ramón Mercader, que sólo tuvo una hermana, se llamaba Montse y vivió en París, acogiendo a la madre, Caridad, cuando ésta se cansó de vivir en la URSS.

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  5. El gato de Schrödinger6:58 p. m., mayo 10, 2012

    "ando buscando información sobre los personajes que aparentemente estaban en segundo plano, especialmente sobre Silvia Ageloff, Pavel Anatolievich Sudoplatov y Leonid Eitington o, como en realidad se llamaba, Naum Isaakovich Eitington. Cualquier información relevante será bien agradecida."

    Sería conveniente que antes pusiera sobre la mesa lo que ya sabe. Si está familiarizado con la trama, como parece ser (y con testimonios de primera mano), lo más probable es que le den información que ya conoce.


    Por cierto, he buscado en Google esa asociación de excursionistas y no he encontrado otro resultado que este mismo blog.

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    1. Puede usted buscar “club de alpinismo Ramón Mercader”, que además se adorna a síi mismo con este tremendo eslogan: “Clavando fuerte desde 1940″

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    2. Efectivamente, sobre la trama tengo los datos conocidos, aunque no me cuesta interpretarlos. No creo que haya que tomar nunca como dogma de fe la palabra de un espía. Stalin ordenó el asesinato a Sudoplatov y éste se encargó del diseño de la operación juntamente con Eitington, que venía siguiendo a Trotski desde su salida de la URSS. Ambos conocieron a su vez la cárcel, primero con Stalin y después con los antiestalinistas. Pero hay un asunto aquí jugoso: parece que mientras Eitington preparaba el asesinato de Trotski estaba creando una red de espionaje en los EEUU que después le dará muy buenos réditos, pues conseguirá que los científicos que trabajaban en el proyecto Manhattan le pasen información de alto secreto.

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  6. En las manis infantil-juveniles contra Franco, los cachorros maoístas satélites del PSUC se encaraban a los trostkos (amigos míos, por cierto) al grito de "Viva Ramon Mercader". Es legendario, el personaje. El hermano se comía la pantalla -hablando de Ramon- en "Asaltar los cielos", la viva imagen del desencanto y la tristeza.
    No me ha quedado claro qué interés -o intereses, dado el el poliédrico personaje- tenía Carrillo en la delación de Mercader.
    También existe -creo que lo hemos comentado ya- una Fundación Andreu Nin que tiene en red un montón de documentos. Entre ellos, extractos del libro de Gorkin.

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  7. Carrillo quería utilizar el testimonio de Ramón para justificar su alejamiento de la ortodoxia soviética y su apertura hacia el eurocomunismo. Más de una vez he pensado que fue el precio que le pidió también a su hermano Luis, por eso éste escribió sus memorias. Ramón quería volver a Barcelona. En sus últimos años en Cuba, devorado por un cáncer sospechoso, recordaba sus tiempos de monaguillo en Barcelona y soñaba con venir y trabajar de barredero. Al negarle el permiso Carrillo, acudió a Pasionaria, que parece que no le dio respuesta.

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  8. De siempre me ha atraído el misterio de esta historia, digna de la mejor novela de Graham Green. Poco puedo aportarle, sinceramente. En su día, no recuerdo ahora el porqué, estuve buscando en la hemeroteca de la Vanguardia y el ABC y leyendo las referencias al pie de la wikipedia inglesa, pero todo lo que pude encontrar fueron anécdotas como que la madre de Ramón era conocida como "la Pasionaria catalana", que no se supo hasta la década de los 50 que el asesino de Trotsky fue un español o que el piolet fue supuestamente encontrado hace unos años.
    ¿Qué parte de esta historia es la que lo tiene ahora sin dormir, Don Gregorio?

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    1. Me parece que desde el primer momento todo el mundo supo que el asesino era Ramón Mercader, pero a todo el mundo le interesaba hacer como que no lo sabían. De hecho cuando Mercader sale de la cárcel quiere quedarse en México, pero las autoridades mexicanas no le conceden el asilo. Es Checoslovaquia quien se lo concede, pero con una condición: ha de viajar con un pasaporte a nombre de Jacques Mornard.

      Lo que me interesa es la historia de Ageloff. ¿Qué fue de ella? y la de los espías soviéticos, sobre todo. Los Eitington fueron una familia de judíos bielorrusos que parecen formar algo así como una red de espionaje propia y que se extendía por Europa, Estados Unidos e Israel. Un miembro de esta familia fue el padre de la bomba nuclear soviética. Tengo nombres y piezas sueltas, pero no encuentro manera de ligar una historia.

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  9. Seguro que encuentra a su historia el 'desllorigador', ya tengo ganas de leerla y que sea con fotos, que me gustan más los libros sobre temas históricos con 'sants'.

    Leí hace años en una entrevista a María Mercader que eran parientes pero algo lejanos.

    Lo del Club de alpinismo me ha recordado que en L'Hospitalet existe un esplai 'Quico Sabater'. Me sorprende la mitificación pedagógica de según qué héroes bastante dudosos.

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    1. Bueno... en realidad no tengo intención de escribir ninguna historia sino, más bien, intentar.... si es que puedo.... demostrar que cuando un hecho es suficientemente novelesco la voracidad narrativa de los humanos acaba devorando los hechos. No sé si me explico.

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  10. No sólo Ageloff cayó bajo el hechizo de Mercader, también lo hicieron Trotsky y Natalia. Esteban Volcos, el nieto, recuerda que hacían excursiones juntos en el coche de Mercader, y el hecho de que Trotsky lo recibiera solo en su estudio cuando esto era totalmente inadecuado y no lo hacía nunca, lo confirma. No sé si en el estudio que hizo sobre el asesino el doctor Alfonso Cuarón puedas encontrar alguna cosa "nueva" sobre Silvia, pero pienso que después de confirmar que ella no formaba parte de la trama, ya no inspiró mucho interés. Otra opción sería buscar en los periódicos de la época. Se suicidó algún tiempo después.

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    1. No hay duda de que Mercader tenía, efectivamente, un gran poder de seducción. Ageloff parece que fue muy feliz mientras estuvo enamorada de él, sin sospechar nunca -claro- que era un simple peón de una partida despiadada. He leído que intentó suicidarse, no que lo consiguiera. Tienes razón, los eslabones débiles del drama pierden pronto interés como noticia. Pero eso es lo que me interesa de ella. Es la víctima ignorada.
      Respecto al estudio de Cuarón, tengo mis dudas sobre lo que dice. Me da la sensación de que Mercader dice siempre lo que Cuarón quiere oir. Mientras estuvo en la cárcel, Mercader fue un preso ejemplar. Enseñó a leer a cientos de presos (quizás a miles), organizó talleres en los que él mismo daba clases de electricidad, escribió un texto sobre la defensa de los derechos humanos de los presos... Y recibía visitas, entre ellas la de Neruda o Sara Montiel. ¿Qué demonios hace aquí Sara Montiel? Todos veían una buena persona y, las mujeres, un hombre muy guapo.

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    2. Gregorio Luri, me llamo Edgar Moreno; también soy adicto a esta trama-trtagedia hace 30 años -tengo 42-, algunos datos extras puedo dar, si es que les sirven: el señor José Ramón Garmabella, reportero del periódico "El Universal" de la ciudad de México escribió pocos año antes de morir un excepcional libro sobre "el grito de trostsky", mismo que ha descalificado por Leonardo Padura con su obra sobre "el hombre que amaba los perros", en las dos hay datos muy importantes pero Padura se dice mejor documentado, aunque señala que los datos que retrata en su "novela" viene de tercera persona, no importa, son buenos también. Lo excepcional de la obra de Garmabella es que CONOCIO PERSONALMENTE A LA HIJA ADOIPTIVA DE MERCADER, A LAURA MERCADER, HIJA ADOPTIVA DE MA TAMBIÉN MEXICANA ROQUELIA MENDOZA. si en verdad tiene ganas de desvelar información paralela vamos estableciendo en este foro el intercambio serio de información sobre Roquelia Mendoza, mujer que conoció a Mercader en la cárcel, se casaron y juntos vivieron la aventura de Rusia y los días últimos de mercader en Cuba. el otro hijo adoptivo de Ramón Mercader es Arturo, también adoptivo cuando se van a vivir a Moscú les entregan a ambos niños. De Arturo Padura no habla pues nunca los vió, pero Garmabella recibió un día la llamada de Laura Mercader, su hija, se entrevistraron varias horas en el df en un departamento decorado sus paredes con cuadros de Siqueiros, quien atentó contra TROSTKY. En cuanto a Silvia o Sylvia Ageloff, puedes encontrar en el obituario del New York Times si tecleas el apellido, vas a dar con familiares de ella, se establecieron en Nueva York aunque casi está extinto el lazo histórico pues el apellido como que se ha diluido al haberse casado las mujeres y adoptado el nombre los esposos. saludos, mi correo gananes@hotmail.com

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  11. La amante de Eitingon era Caridad Mercader, la madre de Ramón. Uno de los hermanos de Ramón tiene publicada una biografía muy interesante. El primero en desvelar el verdadero nombre de Jacques Monard (Ramón Mercader), fue Enrique Castro Delgado, muy próximo a Caridad.

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  12. Creo que se han dicho demasiadas frivolidades sobre la relación entre Caridad y Eitington. Son varios os que dan por supuesto que el último hijo de Caridad, Luis, fue hijo de Eitington, cosa imposible, porque Luis nació antes de que Caridad y Eitington se conocieran. A mi parecer eran demasiado buenos espías como para permitirse entre ellos líos afectivos. La biografía a la que haces referencia es la de Luis, efectivamente, interesante. Pero se calló más de lo que dijo y de esto puedo dar fe. Respecto a la identificación de Ramón, en el momento en que su foto apareció en la prensa, fue reconocido por los comunistas españoles exiliados en México. Caridad, efectivamente, le hizo esa confesión a Enrique. Pero yo tengo un alto concepto de la profesionalidad de Caridad y me da la sensación de que no daba puntada sin hilo.

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  13. El único Eitingon que conozco es del que te adjunto lo que aparece en la wikipedia. Yo lo conozco por su responsabilidad en la creación del Instituto Psicoanalítico de Berlín, donde se formó un personaje al que le sigo los pasos con vena literaria. Por su origen y el apellido no me cabe duda de que sean familia, cercana o lejana, eso ya se me escapa. En fin, ahí queda mi aportación. Suerte con la búsqueda.




    Max Eitingon fue el cuarto hijo de Chaim Eitingon, un exitoso comerciante peletero, conocido como «el Rey de las Pieles de Brühl»1 y de Chasse Alexandra Lifschitz.

    Eitingon trabajó con Eugen Bleuler en Zúrich y fue - aún antes de Carl Gustav Jung - el primer psiquiatra en tomar contacto con su colega Sigmund Freud por el nuevo método de psicoanálisis desarrollado por este último. Fue analizado brevemente por Freud, antes de establecerse en Berlín en 1910.

    A partir de 1919 fue miembro del «Comité Secreto», al que pertenecían los colaboradores más estrechos de Freud. Junto a Karl Abraham fundó en 1920 el policlínico psicoanalítico de Berlín, la primera institución de este tipo a escala mundial, que ofrecía tratamiento psicoanalítico también a los pacientes sin recursos. Eitingon financió con cuantiosos recursos de su familia tanto a esta clínica como también a la Editorial Psicoanalítica Internacional,2 a lo que se refería el juego de palabras de Freud: «Los mejores casos (Fälle) del análisis son las pieles (Felle) del viejo Eitingon.»

    Del policlínico surgió el Instituto Psicoanalítico de Berlín. En 1923, Eitingon hizo aportes importantes para el establecimiento de directrices de formación en el instituto, el primero en el mundo en ofrecer una formación

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  14. El Eitington que forma con Caridad Mercader un dúo de espías de primera categoría me parece a mí que tuvo que estar relacionado con este Eitington al que usted hace referencia y con otra rama de los Eitington establecida en los Estados Unidos. Pero no sé cómo tirar del hilo. Hoy me he enterado que hay un libro en inglés sobre esta familia. A ver si lo puedo conseguir.

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  15. Imagino que ya debe estar al tanto de esta ¿novela?
    Les amants de Sylvia

    No la he leído e ignoro si merece la pena hacerlo...

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    1. No, no la conozco, Arrebatos. No tenía ni idea de su existencia. Ahora mismo voy a ver qué encuentro.
      Gracias mil.

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  16. Permiteme recomen dar el libro "Los nazis en México" de Juan Alberto Cedillo, es un libro de investigación premiado en México por un jurado de periodistas serios entre otros está el finado Granados Chapa. El libro presenta datos de cómo la GPU se alía con la Gestapo para cruzar información y fuerzas y llevar a cabo el asesinato de Trotsky.

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    1. Muchas gracias. Intentaré encontrarlo. El tema es, ciertamente, apasionante.

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  17. debes consultar tambien el libro de Ruben Gallo: Freud in Mexico, con un capitulo interesante sobre Mercader

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  18. me permitiran recomdendar el libro de Ruben Gallo, Freud in Mexico, con un capitulo interesantismo sobre Mercader y Caridad

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  19. Hola, te recomiendo leer la excelente novela de Leonardo Padura "El hombre que amaba a los perros". Y también la siguiente entrevista: http://www.divergencia-carlitox.blogspot.com/2013/03/leon-trotsky-y-la-historia-que-pudo-ser_12.html

    Saludos.

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