jueves, 18 de julio de 2019

Segismundo

I
¿Finge quien finge sin saber que finge?

II
 ¿Y quien se cree sincero por ignorancia de lo infundamentado de esas convicciones que soportan sus creencias?

 
III
¿Qué porcentaje de lo que consideramos más genuino de nosotros mismos ha sido robado a las personas que hemos ido admirando? ¿Tenían ellas como propio cuanto les robamos?

IV
Ser Calderón para alguien conlleva muy serias responsabilidades. Por ejemplo, la de imaginarte que eres Segismundo para ti mismo.

V
Uno se pasa la vida intentando apartar de sí lo que cree menos genuino de sí mismo. Adherencias que quisiéramos que no fueran reales, pero sin las cuales seríamos otro. 

VI
La vida es inevitablemente sueño cuando miras a la cara a aquel niño que fuiste en la foto encontrada casualmente en el fondo de un cajón, entre papeles viejos e inútiles de los que te duele desprenderte.

VII
Esta tarde viajo a Valladolid. Mañana por la mañana soñaré que razono.

4 comentarios:

  1. I/ ¿Puede uno fingirse a si mismo, sin delatarse?

    II/ Hay a quien le cuesta lo suyo salir de la caverna... e incluso una vez fuera de la misma, es incapaz de asumir la verdad. ¿Humana conditio?

    III/ Todas las sinfonías, o toda la música... se compone con las mismas notas. Todos, traficamos un poco con esas claves.

    IV/ Hummmm Calderón, resuelve muy bien a través de su Segismundo, un montón de cuestiones... sobre todo el problema del destino y la libertad. Aunque si tenemos que hacer caso a los últimos descubrimientos de la Física (que, inter nos, ya comienza a parecer una vieja maquillada)no está muy claro que exista el 'libre albedrío'. Claro, que la cuántica nada de dice de otras realidades alternativas, como el sueño o la ficción. Sea vd. quien quiera, nadie puede impedírselo, ni siquiera Calderón. Ni a vd. ni a su 'amiga' parisina.

    V/ Lo que -no somos- nos conforma en la misma medida que lo que somos. Perogrullo dixit ;)

    VI/Un niño no es un proyecto de hombre o mujer, sino que, como hombre o mujer, somos eso que queda de aquel niño que fuimos, y del que lo perdimos casi todo, un mundo que fue total, cerrado, redondo. Cuando miro mis fotografías de niña me parece descubrir en ellas un reproche, una protesta por lo que hice después con aquella niña. No es tranquilizador mirar el rostro del niño que fuimos, de los misteriosos niños que no murieron ni morirán y nadie sabe donde habitan, quizá en el perfume de una tarde o en la sombra de un árbol que se alza en la memoria.(Ana Maria Matute) Me la ha traido vd. a la memoria...

    VII/ Buen viaje y mejores sueños. No olvide apuntarlos.

    VIII/ Me gusta leerle.

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  2. El niño aprende, en parte, imitando. Es el primer fingimiento, y es necesario, y bueno si lo es el ejemplo.
    Hay quien ha escrito que la humanidad somos uan especie de organismo colectivo; desde luego lo es la cultura. No creo que lo que hemos tomado de quienes admiramos sea robado; somos una empresa común. Y al menos durante unos años cada uno hemos podido elegir de dónde tomábamos. Cada vez hay menos libertad para elegir, aunque los muchos parecen no darse cuenta. La caverna es más cómoda para ellos que enfrentarse a la luz del sol.

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  3. Esas preguntas me hacen recordar tanto a Papini!

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  4. La vida, no es sueño, sino Ensoñación.
    Enri

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