domingo, 24 de agosto de 2014

De cuando las cosas eran lo mismo pero al contrario


10 comentarios:

  1. Nada de contrario, señor. El problema que Rajoy quiere resolver son el resto de partidos, y son un problema para estos dos

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  2. Ah!!! Pero ¿es que, en alguna ocasión, ha funcionado de modo distinto?

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  3. El problema es que,a mi modo de ver, algo tan importante como una ley no se puede cambiar aprovechando la mayoría absoluta y a conveniencia del propio partido y poco antes de la elecciones .Máxime cuando la ley actual no consiste en "Una persona ,un voto".Y más aún cuando el partido en cuestión ha traicionado a sus electores desde el primer día y si se votara ahora mismo no tendría mayoría absoluta.Normalmente los dos partidos se olvidan de que hay mucha otra gente que vota a otros .
    María Alonso
    (Me temo que somos dos Marías así que firmaré con mi apellido)

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  4. Las leyes se cambian de acuerdo con las leyes,

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  5. Por supuesto ,pero en democracia hay una ley no explícita que dice que hay que tener en cuenta a los que han votado a otros partidos.Sobre todo si los otros son toda la oposición.

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  6. San Montesquieu nos proteja del oxímoron de las leyes no explícitas.

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    1. Realmente "ley no explícita " no es la expresión adecuada ,aunque se entiende lo que quiero decir.Quizá tendría que haber dicho "práctica política" o algo así.Creo que tampoco hay ninguna ley que obligue a dimitir y sin embargo todos pensamos que tal o cual político debe dimitir.Se vé que cada país tiene sus propias costumbres respecto a esto.
      Si estamos hablando de gobernar en nombre y en beneficio de los habitantes de un país habrá que tener en cuenta al conjunto .La política no es sólo aplicar la ley ,aunque haya que actuar conforme a ella

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  7. Pero que San Platón nos proteja también de la letra de las leyes. De convertirlas en reglamentos.

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    1. Platón lo dice varias veces: si hubiese un gobernante perfecto, o si pudiéramos ser gobernados por un dios, no necesitaríamos leyes, porque las leyes son imperfectas, se adaptan mal a la singularidad de cada caso, son demasiado rígidas, etc. Un gobernante omnisciente haría las cosas mejor, claro.
      El problema es que no tenemos gobernantes perfectos. Ni los tendremos.
      Precisamente por eso la autonomía es un problema y la forma de ese problema es la ley.

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  8. En mi opinión el problema no es de imperfección,sino de intención.Los gobernantes piensan más en sus partidos y en sus puestos y en los pactos que puedan beneficiarles que en el bien común,que es para lo que se supone que sirve la política.Por no hablar de las presiones de los diferentes lobbies,intereses empresariales etc.Muchas leyes se hacen pensando en eso.Es dificil santificarlas

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