Tras una serie de llamadas telefónicas de gente con altas responsabilidades en el mundo educativo, cada una más estrafalaria que la anterior, he llegado a la conclusión de que nuestra educación se sostiene gracias a que en realidad nadie hace lo que le mandan y la mayor parte de los que mandan, lo saben.
miércoles, 2 de marzo de 2022
La praxis
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Las vueltas que da la vida
En el año 2019, el que era entonces director de educación de la fundación Santillana, declaró sin reparo alguno en El País que "transm...
El ex Hacedor escribe recto con líneas tortuosas.
ResponderEliminarPersonalmente, desde que me he enterado de lo de las matemáticas "de género", o algo así, no he salido aún de mi asombro.
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