jueves, 1 de noviembre de 2018

El tomate de Proust



3 comentarios:

  1. ¿Sabrán los lectores leer las ideas que riegan esas tomateras? Pistas da.

    Por cierto, para tomates los del huerto de mi amiga Sara. Cuando esté por Zaragoza nos daremos un garbeo para ir a verla. Prepare buena cesta. Abono natural de burro y nada de pesticidas; no digo más (cierto al 100%).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa oferta tomatera suya me resulta irresistible. ¡Fundemos una Academia filosófica en cuya entrada ponga "Que nadie entre aquí si no posee reminiscencias del Tomate esencial"! Sobre los lectores...

      Eliminar

Una pedagogía sacramental

Me atreví, tras vencer no pocas dudas, a escribir el prólogo de este libro que viene a defender lo que podríamos llamar una pedagogía sa...