Y sigue, y sigue...
... efectivamente, sigue la convicción de que se dispone de la perspectiva privilegiada sobre la historia y que, por lo tanto, el presente puede erigirse en el juez del tiempo y el intelectual en el juez del presente.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Iba ayer por la mañana caminando tan ricamente de la estación de Sants al convento de los capuchinos de Sarrià, mientras por los auriculares...
Y sigue, y sigue...
ResponderEliminar... efectivamente, sigue la convicción de que se dispone de la perspectiva privilegiada sobre la historia y que, por lo tanto, el presente puede erigirse en el juez del tiempo y el intelectual en el juez del presente.
ResponderEliminar