jueves, 5 de junio de 2008

The partisan



Cada vez que nos veíamos sonaba, más tarde o más temprano The Partisan. Al principio lo atribuí a la casualidad, pero poco a poco fui comprendiendo que aquello tenía otro sentido.
Finalmente se lo pregunté y él me contestó con otra pregunta.
Me miró directamente y me lo dijo con una naturalidad que me dejó pasmado.
Como tardaba en contestarle, me explicó que aún era posible ser el protagonista de aquella canción. Pero yo no quería ser el protagonista de esa -precisamente de esa- canción. Él seguía hablando de la patria prisionera y de los ancestros y de que nada lo hacía más feliz que saber que en su entierro alguien le bailaría un aurresku. Pero yo no tenía previsto morirme en los próximos mil años. Finalmente se dio cuenta de que yo no valía para eso, que no tenía sangre de héroe ni el corazón me latía apasionadamente por la patria. Se levantó, se fue, y ya no volvía saber más de él.
Sin embargo no puedo escuchar The Partisan sin recordarlo.

3 comentarios:

  1. Y yo siempre que veo la foto de la derecha recuerdo el recital de J .Cage en La Ciudadela,nuestros tímpanos jóvenes oradados.Ahora con la melodia de L. Cohen me parece surrealista. Aquellos "Encuentros " en Pamplona!realmente existieron?
    Estuvimos allí?

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  2. Anónimo: Quienes estuvieron allí fueron aquellos que fuimos nosotros.

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  3. Vos,qué edad me tenía no más?Había nacido?

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