jueves, 19 de diciembre de 2013

El mal, el Bien y los otros.

Los hombres no podemos dejar de hacer el mal. Sin embargo, no queremos ser malos. Por eso inventamos el Bien, para poder despreciar a los otros con las más nobles intenciones, con orgullo.

7 comentarios:

  1. El gato de Schrödinger1:09 a. m., diciembre 20, 2013

    No me gusta chafarle sus premisas, D. Gregorio, pero eso de que no queremos ser malos, no lo tengo yo tan claro. He topado con algunos sádicos en mi vida, que disfrutaban haciendo maldades, y lo hacían a conciencia.

    Afortunadamente, aún no me he topado con con este individuo ("I do crime, I LIKE crime"). Y espero que ustedes tampoco.

    En cuanto a mi, no es que no quiera hacer el mal, es que no valgo para ello.

    ResponderEliminar
  2. tampoco creo que nos inventemos el bien. Los niños tienen una pulsión buena, eso es lo que me hace dudar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Freud veía al niño como "un perverso polimorfo".

      Eliminar
  3. Freud dirá lo que quiera :) , pero mi experiencia es que cuando empiezan a tener juicio moral ( 5, 6 o 7 años) es que tienden hacia el bien, hacia no hacer daño al otro. Otra cosa es que sean egocéntricos y los impulsos sexuales y todas estas cosas.. pero yo me he quedado maravillada al ver que tienden hacia hacer el bien.

    ResponderEliminar
  4. San Pablo a los romanos:
    " Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero, éste hago "
    Estoy de acuerdo con lo que dices,Susana.Otra cosa ya es el caso de sicópatas como los que menciona el gato de Schrodinger.Pero la mayoría tenemos que bregar con consecuencias que habríamos querido que no ocurrieran .

    ResponderEliminar