"My old life wasn't as glamorous as my webpage made it look".
domingo, 8 de junio de 2008
sábado, 7 de junio de 2008
Fenomenología del euro
“Obsérvese nuestra moneda común. ¿Qué representan los billetes de 10, 20, 50 y 100 euros? Arcos, puentes, puertas, como si nuestro continente sólo fuese un lugar de tránsito, un salón de pasos perdidos, una mano tendida al resto del planeta. Han quedado fuera las figuras de Shakespeare, Cervantes, Rembrant, Vinci, Goethe, Dante, Pascal o Voltaire. Se da el caso de que todos estos DWEM (Dead White European Males, estos “hombres blancos muertos”, según la terminología utilizada en determinados campus universitarios) son sospechosos, están todavía manchados por los prejuicios que nuestra triunfante modernidad ha barrido, Europa o el triunfo de la “vacuidad sustancial” (Ulrich Beck), la apoteosis de la desencarnación”
Pascal Bruckner, La tiranía de la penitencia, p 80.
jueves, 5 de junio de 2008
The partisan
Finalmente se lo pregunté y él me contestó con otra pregunta.
Me miró directamente y me lo dijo con una naturalidad que me dejó pasmado.
Como tardaba en contestarle, me explicó que aún era posible ser el protagonista de aquella canción. Pero yo no quería ser el protagonista de esa -precisamente de esa- canción. Él seguía hablando de la patria prisionera y de los ancestros y de que nada lo hacía más feliz que saber que en su entierro alguien le bailaría un aurresku. Pero yo no tenía previsto morirme en los próximos mil años. Finalmente se dio cuenta de que yo no valía para eso, que no tenía sangre de héroe ni el corazón me latía apasionadamente por la patria. Se levantó, se fue, y ya no volvía saber más de él.
Sin embargo no puedo escuchar The Partisan sin recordarlo.
miércoles, 4 de junio de 2008
De vuelta a casa
I
Me apetecía volver a estirar del hilo de
II
He ido al médico. Lo bueno de los médicos de la seguridad social es que van a lo que van. Te dicen lo que tienes y te recetan algo y si no lo saben, te remiten al especialista. En cambio, los médicos de las mutuas privadas, para demostrar que tienen tiempo para el paciente, después de hacerte lo que tenían que hacerte, se ven en la necesidad de darte conversación. Una cruz.
III
Inevitablemente tenía que reencontrarme con M. tarde o temprano. M es un vecino de Ocata muy buena gente, doy fe, pero una auténtica pesadilla logófila. Comienza por contarte lo que acaba de hacer y no acaba. Uno tiene que escabullirse de él como puede. Es de esas personas que mientras te cuentan algo se van corrigiendo a sí mismo: “Eran las 10 de la mañana… no, miento, que aún no serían las 9,30, lo sé porque me cruce con fulanito de tal que a esa hora, y etc etc etc”. Entre las buenas y las malas personas se encuentran dos curiosos grupos: el de los canallas simpáticos y el de los buenazos plastas. Prefiero a los primeros.
IV
A
Quizás los biólogos tengan razón cuando reducen eso que llamamos amor a una mistificación de un impulso natural de vaciado de cañerías eróticas, pero si creemos a los biólogos, nos quedamos sin Ovidio. Y si Ovidio nos gusta, ¿qué papel juega la literatura amorosa en la cultura humana? Cada vez lo tengo más claro: todo eso que llamamos cultura es una confabulación de la naturaleza contra sí misma. O sea: la naturaleza, esencialmente cínica, en el hombre se vuelve irónica. Eso es el arte. Esta metamorfosis del cinismo en ironía es el arte.
V
Me despido de Bulgaria con unas cuantas fotos que resumen mi viaje.
martes, 3 de junio de 2008
Alexander Fol
Alexander FolEra un personaje fascinante, de una fuerte presencia y de un carisma reconocido por todos. A mí siempre me dio muestras de una profunda cordialidad. Nunca olvidaré sus abundantes gestos de generosidad.
Recuerdo especialmente una cena en su casa con una botella de vodka por en medio de la que había que dar cuenta por imperativo categórico, en la que me habló de sus tiempos como ministro de cultura del régimen comunista búlgaro. O un largo paseo nocturno por Barcelona, cuando el cáncer ya lo tenía casi vencido, en el que me hizo confidencias de las que sólo después he comprendido su relevancia.
lunes, 2 de junio de 2008
El monasterio de Zemen y el bogomilismo
A veces las maravillas las encuentra uno donde menos las espera. Este ha sido el caso del monasterio de San Juan Evangelista en las afueras de la pequeña ciudad de Zemen, a donde me he dejado llevar por la amabilidad de
Este monasterio, de finales del siglo XI, está situado en las faldas de la montaña de Konyavska, en el curso alto del río Strouma, el antiguo Strimon de los griegos, a
Se trata de un modesto edificio cúbico de dimensiones reducidas (9.18 de largo por 8,71 de ancho y 11.20 de alto con cúpula central. La fachada oriental tiene tres ábsides semicirculares. El conjunto es único en toda la península balcánica, no entra dentro ni de los cánones del estilo bizantino ni del de los estilos imperantes en Bulgaria. Pero siendo singular su arquitectura, lo asombroso son sus pinturas murales, que mantienen la fidelidad al periodo preiconoclasta. Esta fidelidad se manifiesta en la riqueza de los detalles, la singularidad de cada personaje, la viveza del movimiento y la armonía del conjunto. Os pido excusas por la calidad de las fotos, que no hacen justicia al esplendor de los frescos. Pero esto es lo que hay.
Aquí, en estas tierras, nació el bogomilismo, predicado en tiempos del zar Pedro (927-969) por el sacerdote ortodoxo Bogomil. Esta herejía ha sido descrita de muchas maneras, y todas han sido sesgadas. Lo que sabemos de la misma es lo que nos han transmitido sus enemigos. En conjunto parece tratarse de una radicalización extrema del dualismo latente en el cristianismo con componentes gnósticos y, quizás, órficos, como lo sugiere su pacifismo extremo y su vegetarianismo.
Bogomil hizo de Dios y del demonio cristiano los dos principios supremos, el Bien y el Mal. Dios creó todo lo espiritual y sublime; el demonio, todo la material e infame. Dios fue el creador del cielo, de los cuatro elementos y de los ángeles. Uno de estos, Satanael, fue expulsado del cielo tras fracasar su sublevación, siendo el autor de la materia, y por lo tanto del cuerpo humano, pero no del alma, que es obra divina. Unido con Eva, fue el padre de Caín. Para combatir sus perversas maquinaciones, Dios envió a la Tierra a su Hijo, que enseñó a los hombres el camino del bien.
El bogomilismo era una apuesta por Dios en contra de Satanael que rechazaba todo lo material, incluyendo en este rechazo el poder temporal. Renunciaron a las jerarquías eclesiales, a los sacramentos, a la Cruz, a la guerra, a la riqueza… es decir, a todas las obras de Satanel.
Esta religión sin jerarquías, que reconocía la igualdad de derechos de hombres y mujeres, se expandió pronto por todo el área balcánica y, gracias a las cruzadas y al desarrollo del comercio en el Mediterráneo, sus ideas fueron recogidas en Italia y Francia, donde germinaron fértilmente entre los cátaros. Algunos estudiosos consideran el bogomilismo como "the first European link" de una cadena milenaria que se inicia con el maniqueísmo mesopotámico y concluye con la Cruzada contra los Albigenses. En Bulgaria se considera que las ideas del bogomilismo perduraron, de manera más o menos soterrada, hasta el siglo XVII.
Pero lo que poca gente sabe es que los agotes del valle navarro del Baztán, que pervivieron hasta bien entrado el siglo XIX, pudieron ser descendientes de los cátaros o albigenses.
domingo, 1 de junio de 2008
Ruja Popova
En el fondo, valemos lo que valen nuestros amigos.
Y de despedida un trabalenguas:
Shishe sas ushi
Na soshe se sushi
La normalidad
El viento sacude las ramas de los árboles. Es decir, hay viento. He abierto la ventana sin tener la sensación de estar abriendo un horno. Pe...