domingo, 22 de marzo de 2026

Rodillas

Una satisfacción menuda, pero muy rica y jugosa es la que me ha llegado esta tarde por mail. Un padre me ha enviado una foto con las rodillas heridas de su hijo y lo ha hecho, por supuesto, con el mayor orgullo, que he compartido, porque hace mucho tiempo que vengo alarmando contra el síndrome de las rodillas impolutas de los niños. No tengo dudas: cada herida en las rodillas de su hijo es una sesión menos con el terapeuta.

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