lunes, 19 de agosto de 2019

¿Qué quiere decir "antiguo"?


I
Tiñe esta primera luz de la mañana de dorados bruñidos todo cuanto toca. El pueblo es un altar barroco que agradece con la jaculatoria del silencio resplandeciente el nuevo día.

II
Cicerón en una de sus cartas a Áticus: “Este asunto se ha manejado con la bravuconería de un hombre y la planificación de un niño". Fue escrita el 11 de mayo de 44, o sea ayer, hoy, mañana. No es una crítica, es la descripción de una constante política. Bien podría ser un editorial fijo en la prensa.

III
Como es una constante erótica este apasionado epigrama de un amigo de Aulo Gelio, en el siglo II: "Cuando con los labios medio abiertos beso al muchacho y a través de los suyos respiro el perfume de su aliento, mi alma, sufriente y herida se asoma a mi boca, queriendo pasar a la de mi amigo, que parece abrirle paso. Si nuestros labios permanecieran unidos un instante más, mi alma, ardiendo de amor pasaría de mi cuerpo al suyo. Un gran prodigio acaecería, y yo habría muerto".

IV
Ya ven que hoy estos existencialismos caniculares van de presentes continuos. Añadamos dos apuntes del más moderno de los "antiguos", Platón, que en el diálogo qe estaba escribiendo cuando lo pilló la muerte, las Leyes, dejó escritas estas dos observaciones de una sagacidad imperecedera:

La primera: "De esa recta crianza de placeres y dolores que constituye la educación (paideia) se desvía y pervierte buena parte de los hombres durante el curso de su vida; y los dioses, compadeciéndose del linaje humano, que resulta tan sujeto a miseria, han dispuesto para ellos unos relevos de las penalidades, que son los periodos de sus fiestas." 

La segunda: "Pero puesto que nosotros no legislamos ahora, como lo hacían los antiguos legisladores, para los héroes, hijos de dioses según la tradición, sino que somos hombres y legislamos para hijos de hombres, no se llevará a mal el que temamos que alguno de los ciudadanos nos nazca como legumbre imposible de cocer y resulte por naturaleza tan duro que no llegue a ablandarse." 

V
No ha entendido nada ni de sí mismo ni de los grandes clásicos el que da por supuesto que, si estos últimos son viejos, han sido superados. Su ignorancia le permite creerse nuevo y, por lo tanto, superior en todo cuanto se refiere a las cosas humanas (pues de ellas estamos hablando). No se le ocurre pensar que los grandes bien pudieron habernos entendido a nosotros mejor de lo que creemos entendernos nosotros mismos. Pero este es el precio que tiene que pagar para seguir creyendo en el historicismo.

6 comentarios:

  1. Lo decía Juli Soleràs, el extraordinario personaje del "Incerta glòria" de Joan Sales : "La serenidad de los clásicos consiste en no haberlos leído". O para parafrasearlo: "La caducidad de los clásicos consiste en no haberlos leído."

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    1. Jordi Sales repetía mucho esa idea. Pero creo que Joan Sales se refería a la idea de ka virtud comno "término medio", que si era tan proclamada en Grecia, es que no era nada evidentre que se poseyera.

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    2. Es el "Nada en exceso", sin duda, aquello a lo que aluden los que hablan de la serenidad de los clásicos y que son blanco de esta burla sarcástica de Juli Soleràs... Si hacía la cita, es sólo para remarcar que quienes identifican lo antiguo con lo caducado suelen ignorar lo que en verdad decían los antiguos: éstos tampoco los han leído... Hay un juego divertido a hacer en clase: mostrar una colección de frases sin decir la fuente, e invitar a los alumnos a adivinar a qué época (o a qué autor) pertenecen... Los resultados suelen ser reveladores de muchas cosas que nos están pasando en relación a lo nuevo y lo viejo...

      Saludos!

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    3. Sí, es cierto. Kristol siempre dijo que la auténtica enseñanza de Strauss es que ayudaba a ver la historia desde el lado correcto y lo cierto es que la aventura de contemplar el presente desde el pasado es la más subversiva que se puede hacer hoy.

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  2. Muchos políticos actuales, especialmente en mi país, la Argentina, proceden como los conjurados contra César: con valor de hombres, pero con cabeza de niño. Aquellos no tenían otro plan que el asesinato; estos, aquí, sólo quieren durar para seguir en lo mismo, o o volver para hacer lo mismo que hicieron antes. Caídas y recaídas, retratadas en las palabras de un clásico: animo virili, consilio puerili

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    1. Viendo la inteligencia de quienes nos gobiernan, debemos celebrar cada día que el mundo se mantenga en pie. Y añado inmediatamente: no está nada claro que si el mundo fuese gobernado por premios NObel o catedráticos de ética, funcionase mejor. Ese "consilio pueri" dejó con vida a Antonio y acabó mostrando que en política la virrtud del gobernante la decide la Fortuna.

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