jueves, 1 de agosto de 2019

Educación emocional

Me invitan con gran cordialidad a dar una conferencia en una ciudad que estimo mucho y en la que siempre que he ido me he sentido como en casa. La conferencia se celebraría en el contexto de una jornadas sobre educación emocional que tienen por objetivo fomentar el bienestar de los alumnos en la escuela.

Contesto que mi agenda no me permite aceptar la invitación y añado: "Pero además, he de confesarte, sinceramente, que no tengo demasiada confianza en la educación emocional. Si se desea que los alumnos, se sienten bien en la escuela hay que demostrarles que todo cuanto hacen es relevante y que lo más relevante de todo es adquirir conocimientos poderosos."

Recibo una respuesta que no me sorprende: "Los conocimientos no sirven de mucho si los jóvenes no gozan de una salud emocional equilibrada, desde la que puedan expresar sus necesidades emocionales sin censuras ni prejuicios."

No contesto con nada de lo que se me agolpa en la punta de la lengua:

1. "Los conocimientos no sirven de mucho"... cuando son irrelevantes.
2. El conocimiento es, como nos enseñó Platón, el mejor medio de cuidar del alma, porque le proporciona experiencias de orden y límite.
3. El conocimiento nos ayuda a adquirir el vocabulario imprescindible para poner nombre a los enigmas que nos recorren y constituyen nuestra torcedura espiritual (Lacan). Nadie nos conoce mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos, y, sin embargo, nadie está seguro de lo que hará el día de mañana, confesaba San Agustín.
4. Las emociones no se enseñan, se contagian. Son como la gripe.
5. La actual moda de la educación emocional no es sino una manifestación más de la creciente psicologización de la escuela. 
6. Los estados de ánimo son autónomos. Vienen y van a su antojo. No hay educación que los embride.
7. Las emociones no se pueden educar a sí mismas, necesitan de algún principio no emocional que las orientes, es decir, de un modelo determinado de persona. 
8. En nuestra sociedad no aceptamos que nadie nos imponga el modelo de persona que debemos ser.
9. Lo más cerca que podemos estar de la educación emocional es cuando leemos despacio a un gran novelista ruso.
10. Más relevante, sincero y realista que la educación emocional es el socrático cuidado del alma. 
11. Cuidar del alma significa, entre otras cosas, aprender a transferir a los sueños todo cuanto reprimimos durante la vigilia.
12. Todos, me parece a mi, tenemos el alma lisiada. Tanto es así, que todos acabamos haciendo daño a quienes nos quieren.
13. Recuperemos la virtud de la prudencia y el valor del ejemplo.
14. Las emociones siempre se expresan con censuras y prejuicios. Y está muy bien que sea así. No hay educación emocional sin sentido de la vergüenza.
15. La convicción que subyace a la ideología de la educación emocional es que el conocimiento no tiene nada que ver con la vida; convicción que, por supuesto, sólo puede triunfar entre ignorantes satisfechos de su ignorancia e insatisfechos con sus vidas.
16. El único manual de educación que sabe de qué habla es el Príncipe de Maquiavelo.
17. Nunca se insistirá lo suficiente en que para las emociones vale cualquiera; para ser un buen profesional, no.

11 comentarios:

  1. a mí me parece que esto de la salud de lo humano va degenerando tanto como envejece la Historia del pensamiento. Los clásicos se preocupaban por la salud del Alma, en la Edad media la salud fue salud del Espíritu (santo) dentro nuestro (neoplatonismo) y de nosotros (Iglesia). Ya en la Modernidad, parece que el Espíritu se hizo Conciencia o autoconciencia (Idealismo) y lo preocupante de la salud, fue con la venia de Freud y con el azote de Foucault la salud de la Mente (salud mental). Ahora, después de tal recorrido en bajada, del alma al espíritu santo y de éste a la autoconciencia que es mente, ...la cosa va de bajada, nos preocupa la salud de la emoción (salud emocional)...¿qué vendrá luego?
    EnRi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El implante de un regulador emocional en los ciudadanos del Estado universal y homogéneo.

      Eliminar
  2. Los estados de ánimo son autónomos.
    ¿No lo dirá por el "Independentisme emocional"?
    EnRi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. O por el constitucionalismo emocional, que no es lo mismo pero es igual...

      Eliminar
  3. Como escribió José Sánchez Tortosa, otro grande, "En la escuela es cada vez más difícil que los estudiantes encuentren resistencias rigurosas, justas y sólidas a sus caprichos y a las inercias de la pereza intelectual y vital"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En la escuela molesta todo lo grande, porque al medirnos, pone de manifiesto nuestras diferencias.

      Eliminar
    2. Ese "grande" suena también al igualitarismo entre alumnos, supresión de notas, "grupalismo", cooperativismo, ... que evite las diferencias (siempre por arriba, evidentemente).
      M.L.S.E.
      Recién publicado en twitter:
      https://pbs.twimg.com/media/EBL22GVXoAAAMMB.jpg:large

      Eliminar
  4. "El hombre se forma enfrentándose al obstáculo" (Antoine Saint-Exupéry)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por ejemplo, enfrentándose al obstáculo intelectual que supone el De anima de Santo Tomás. Me cuesta tener fe en esos educadores emocionales que creen más en el reiki que en Santo Tomás.

      Eliminar
  5. Presto oído a tu mensaje: La continencia emocional es un ejercicio de conciencia, y quizá de consciencia, muy, pero que muy, recomendable. Sustine et abstine. Y concluyo: La clase debería medirse por el carácter. Pero no es tan fácil.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre he dicho que, ante una emoción, la primera alternativa a considerar es el pudoroso silencio.

      Eliminar

Una experiencia inédita

Cuando he salido a la Plaza de Cataluña estaba lloviendo. Un paquistaní que estaba al acecho, se me ha acercado a venderme o un paraguas o ...