miércoles, 3 de abril de 2013

Richard Brautigan

Cada vez que salgo de la habitación de mi hotel aquí en Tokio
hago las mismas cuatro cosas:
compruebo que llevo mi pasaporte
mi carnet
una pluma
y mi diccionario
japonés-inglés
el resto de mi vida es un misterio total

Richard Brautigan

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

El alma enferma

Siempre me ha dado que pensar el exabrupto que  Bernardo de Claraval lanzó contra Pedro Abelardo (el de Eloísa): «Eres -le dijo- un hombre d...