martes, 23 de junio de 2015

Metafísica del hombre-árbol

I
Platón: los hombres somos como árboles con las raíces en el aire, apuntando hacia el cielo... 

II
Antonio Pérez: El hombre, árbol inverso a los ojos humanos: no tal, sino derecho a la verdad, si tiene su raíz, el ánimo, digo, arraigado en su lugar natural de donde procede, el cielo.

III
Visiones de ángeles, las copas de los árboles
tal vez son raíces, bebiendo los cielos;
y en el suelo, las raíces profundas de un haya
se les antojan silenciosas cumbres

Rilke, Vergeles, XXXVIII

IV

Que no sepa el árbol que son sus hojas quienes lo aguantan. No podría soportar el peso de esta verdad.

5 comentarios:

  1. Pues mire, me alegro mucho de este post suyo, don Gregorio. Ha puesto usted en cuatro líneas a Deleuze y Guattari sobre la cabeza, porque estaban sobre los pies. Siempre me inquietó la idea de que las cosas no tenían raíces, que eran simple rizoma. Y hasta me parecía cierta. Pero, visto así, este retorno de la raíz a las ramas me parece más adecuado. Se lo agradezco, Me abre el horizonte.

    Enrique García Vargas

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  2. Mirando un árbol.
    Paul Klee

    Son envidiables los pajarillos,
    evitan
    pensar en el tronco y las raíces
    y satisfechos se balancean, ágiles, el día entero,
    y cantan en las puntas de las últimas ramas.

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  3. Me quedaría con los que describe el proverbio hindú: "Devolver bien por mal, como el árbol del sándalo, que en el momento en que se le derriba cubre con su perfume el hacha con que ha sido herido".

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