lunes, 9 de diciembre de 2013

La última cena

En la noche del 28 de febrero al 1 de marzo los miembros del Buró Político estaban mirando en el Kremlin una película. Stalin era un gran aficionado al séptimo arte, especialmente a las películas norteamericanas. Después de la sesión, Beria, Kruschov, Malenkov y Bulganin acompañaron a Stalin a su dacha.

Eran muy habituales las cenas-borracheras en la dacha de Stalin. Se comía y se bebía mucho, hasta altas horas de la madrugada. El "Amo" -así llamaba a Stalin- no bebía en exceso, pero a sus  invitados les obligaba a hacerlo. Al día siguiente Stalin se levantaba sobre las 11-12 del mediodía y a las 14 horas aparecía en el Kremlin.

Aquella noche los coches comenzaron a llevar a los invitados a sus casas  hacia las cuatro de la madrugada. Poco después Stalin se fue a dormir dándole previamente a su servidor, Khrustaliov, la orden de que todos los guardias de seguridad descansaran tranquilamente, porque no serían requeridos sus servicios. Era la primera vez que el Amo daba una orden semejante.

El día siguiente era domingo y todos estaban esperando a que se despertara el Amo para llevarle lo que pidiera, habitualmente té y unos bocadillos. Pero pasaba la mañana y no llamaba. Llegó el mediodía y tampoco. Dieron las dos, las tres, las cuatro. Nadie se atrevía a ir a ver al Amo sin ser llamado, por miedo a ser abroncado. Pero con el paso de las horas los servidores comenzaron a pensar que podían ser acusados de negligencia. Finalmente uno de ellos se armó de valor y abrió la puerta de la habitación de Stalin. Lo encontró tirado en el suelo, con una mano levantada, consciente, pero sin poder articular palabra. Tenia los pantalones mojados y lo rodeaba un charco de orina. Llamó al resto de sirvientes y lo trasladaron a un sofá de una habitación más espaciosa. Inmediatamente comenzaron a llamar por teléfono a las más altas instancias del poder.

Beria, al recibir la llamada, ordenó que los de la dacha no hablaran con nadie del asunto. Cuatro horas después se presentó en la dacha acompañado de Malenkov, Khrusov y Bulganin. Al ver a Stalin en el sofá, Beria le dijo al guardia que los había avisado: "¿Para qué has armado todo este jaleo? Resulta que el Amo está durmiendo tranquilamente. Podemos irnos todos de aquí. No nos molestes más con falsas alarmas. Y tampoco molestes al camarada Stalin." Y se marcharon dejando a aquel anciano de 74 años con los pantalones meados, porque parecía "dormir" tranquilamente. Los guardias volvieron a llamar más tarde, cuando comprobaron que el amo no se levantaba. 13 horas después de la primera llamada acudieron los médicos.

Relato basado en el libro de Boris Cimorra, La voz que vino del frío.

12 comentarios:

  1. Los otros tres no hablaron, supòngo que estaban ya pensando cómo quitar de en medio a Beira. El mismo día que Stalin, murió Prokofiev.

    Un abrazo desde Soria

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    1. ¡Un brindis por Prokofiev! ¡Y por Soria!

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    2. Un secreto casi de confesión: Luis Mercader, hijo de Caridad Mercader, me aseguró una mañana en Pamplona, frente a una tortilla de ajos tiernos y gambas en el bar Urricelqui, que su madre había sido amante de Beria.

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  2. "Según Jrushchov, lo dejaron muy borracho y en buenas condiciones (sic)...Desde la media mañana del 1 de marzo la inquietud de los guardias que entraban en servicio fue en aumento... Su costumbre era tomar un té con una rodaja de limón avanzada la mañana.Era tan puntual como un reloj...A las seis y media de la tarde se encendió una luz...Sin embargo Stalin no salió de su cuarto... Cerca de las diez de la noche llego un paquete proveniente del Comité Central en Moscú. Esto forzó al grupo de seguridad a tomar una decisión...Evidentemente había tenido un ataque.Su reloj de pulsera marcaba las seis y media...( Siempre según Jrushchov ) varias personas acudieron a la dacha en las primeras horas del 2 de marzo. Supuestamente entre ellos estaban Malenkov,Beria, Bulganin y él mismo..Por la razón que fuera pasaron horas hasta que se convocó a los médicos para que atendieran a Stalin...Para el Presidium el problema era que si se recuperaba, sus miembros podían ser culpados...Lo que siguió fue una especie de tragicomedia..La mañana del cinco de marzo vomitó sangre... Los presentes se turnaban para acercarse a su cuerpo yacente y presentarle sus respetos.. Le tomaban la mano en busca de alguna señal de sus intenciones hacia ellos.Lo más destacable fue la conducta de Beria , que babeó la mano de Stalin en una melosa demostración de lealtad personal...

    Las razones de su muerte siguen sin aclararse. Aunque se llevó a cabo una autopsia, nunca se encontró el informe... La conclusión aceptable es que Stalin murió por causas naturales. Pero el retraso en la elaboración de la historia clínica resulta raro, al igual que la pérdida del informe de la autopsia: tal vez se estaba encubriendo algo importante."

    Robert Service ."Stalin una biografía" Ed. Siglo XXI, páginas 581-586.

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    1. Esta es la necrológica que le dedicó a Stalin el Partido Comunista Francés: "El corazón de Stalin, ilustre compañero de armas y prestigioso continuador de Lenin, jefe, amigo, hermano de los trabajadores de todos los países, ha dejado de combatir. Pero el estalinismo vive, es inmortal. El sublime nombre del genial maestro del comunismo mundial resplandecerá con brillante claridad a través de los siglos y siempre será pronunciado con amor por una humanidad que le brindará su reconocimiento. Seremos fieles a Stalin por siempre jamás. Los comunistas se esforzarán por ser dignos, a través de su dedicación incansable a la causa sagrada de la clase obrera (…) del título de honor de estalinistas. Gloria eterna al gran Stalin, cuyas magistrales e imperecederas obras científicas nos ayudarán a reagrupar a la mayoría del pueblo”

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    2. Pero el hermano pequeño más estalinista que tuvo el PCUS no fue el PCF, sino el PCE.

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    3. Duda de Eusebio Cimorra: "Lo que habría que ver es si era Stalin el que creó el sistema o el sistema el que hizo a Stalin".

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  3. El gato de Schrödinger1:34 a. m., diciembre 10, 2013

    Acudo a la hemeroteca de La Vanguardia, número correspondiente al 6 de marzo de 1953, donde informan de la muerte del Zar Rojo y de paso hacen un escueto relato de su vida y milagros... Al pie de la página está la cartelera de espectáculos. Menudas películas: "Solo ante el peligro", "Operación Cicerón", "¡Viva Zapata!", "El Crepúsculo de los dioses", "Encubridora"...

    En el NO-DO, "disturbios comunistas en Singapur" (!)



    Ah, por cierto, D. Gregorio, que mala idea tiene poner esto cuando acaba de morir Mandela...

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  4. La última farra!, ....mejor que la última cena.
    H.A.

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  5. Es que me parece que a aquellas cenas se asistía con un nido en la garganta... temiendo siempre que aquella fuera la última...

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    1. "Con un nido en la garganta". Genial. Los duendecillos han hecho de las suyas.

      Jeipi

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