martes, 29 de octubre de 2019

Amar lo que la muerte ha tocado II

En diciembre del 2017, cuando aún escribía en este blog con letra normal, no con esta grande de ahora, escuché casualmente en el último capítulo de una serie de televisión, Godless, estas palabras: "Es terrible amar lo que la muerte ha tocado". Era la idea que estaba buscando para el prólogo que tenía que escribir para el libro de Andrea Köhler El tiempo regalado, que, por cierto, acabó siendo un epílogo.

En Godless estas palabras reflejan el dolor de alguien que entierra a un joven amante con el que apenas se ha intercambiado un beso, pero a mí me interesaron porque intentaba defender que sólo se puede amar lo que está al alcance de la muerte.

Busqué durante semanas al autor de esta frase. Algunos se la atribuían al judío tudelano Yehuda Halevi, pero no la encontré en sus poemas. Otros afirmaban que se trata de un verso extraído de un poema de Immanuel Romano (Immanuel ben Silomón). Tampoco pude confirmarlo.
 
Flannery O'Connor presenta la frase como un verso en una carta, pero atribuyéndoselo a Eugene O'Neill. Dí con la referencia en francés: "Pitié pour l'homme qui aime / ce que la mort peut toucher".

Me gustaba este potencial más que el pretérito de la traducción española de Godless.

Hoy, un visitante anónimo de este café me asegura que su autor es Rabbi Chain Stern (1930-2001) de Brooklyn. Este es el poema completo:

‘Tis a fearful thing
to love what death can touch.

A fearful thing
to love, to hope, to dream, to be –

to be,
And oh, to lose.

A thing for fools, this,

And a holy thing,
a holy thing
to love.

For your life has lived in me,
your laugh once lifted me,
your word was gift to me.

To remember this brings painful joy.

‘Tis a human thing, love,
a holy thing, to love
what death has touched.

Son palabras, me parece, adecuadas para estos días.

5 comentarios:

  1. Entiendo bien lo que quieres decir... Pero ¿cómo incorporas entonces al cuadro la caridad? ¿Qué quiso decir entonces la madre Teresa de Calcuta cuando, respondiendo a un periodista, dijo que lo que hacía no lo haría por un millón de dólares pero sí lo hacia por amor a Dios? ¿Dónde quedan san Juan de la Cruz y santa Teresa?...
    Que conste que no lo escribo a modo de enmienda, sino porque intuyo que lo que pregunto no te desmiente y sabrás resolver mi duda sin retractación alguna...

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    1. Dos cosas:
      1. Los cristianos tienen un Dios tocado por la muerte. Soy de los que creen que hay que tomarse muy en serio tanto el huerto de los olivos como el viernes santo, al que yo llamo San Nihilismo.
      2. Precisamente porque la muerte nos ha tocado hay luces en lo humano sobrecogedoras. Estoy pensando en la fidelidad y en el perdón.
      3. Santificar la finitud es el propósito del arte; estetizarla es el propósito genuino de la religión.
      4. Estamos aquí para dar sentido a la breve eternidad de loe fímero.
      5. El resplandor de la hoja que cae del árbol agradecida es lo que le da esa belleza sin par al otoño.
      6. La vida se estetiza y santifica amándola incondicionalmente, a pesar de que sea una amante muy caprichosa.

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    2. N.B. Iban a ser dos cosas... es lo que tiene la finitud.

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  2. "Amamos a los que morirán, y amamos únicamente porque nos sentimos mortales y amenazados". Albert Caraco

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