lunes, 17 de diciembre de 2018

Cabras y ovejas

El navarro Huarte de San Juan distingue en su Examen de ingenios entre las personas que son como cabras y las que son como ovejas.

Los hombres creativos y audaces son “caprichosos”, es decir, se parecen a la cabra porque nunca andan por los terrenos llanos y fáciles, sino que prefieren andar a solas “por los riscos y alturas y asomarse a grandes profundidades por donde no sigue vereda ninguna”.

Los que tienen una imaginación pobre, se parecen a la oveja, que siempre va en rebaño, y no se atreve a caminar por terrenos peligrosos y desiertos. Prefiere los caminos seguros “y que alguno vaya delante”.

Tras mostrarnos estas diferencias, que parecen irreconciliables, entre cabras y ovejas, Huarte da un giro a su argumentación y defiende que los mejores países son aquellos que han conseguido la convivencia entre estos dos espíritus dispares. “Porque así como a una gran manada de ovejas suelen los pastores echar una docena de cabras que las levanten y lleven con paso apresurado a gozar de nuevos pastos y que no estén hollados; de la misma manera conviene que haya en las letras humanas algunos ingenios caprichosos que descubran a los entendimientos óviles nuevos secretos de naturaleza y les den contemplaciones nunca oídas en que ejercitarse, porque de esta manera van creciendo las artes y los hombres saben cada día más”.

2 comentarios:

  1. Habría que saber si Nietzsche llegó a leerlo...

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  2. Don Nicolás de Bernardo el florentino distiguía tres tipos:
    Esistono tre categorie di cervelli: quelli che capiscono da soli, quelli che per capire hanno bisogno degli altri, e quelli che non capiscono né da soli né grazie agli altri. I primi sono eccellentissimi, i secondi eccellenti e i terzi inutili.

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