lunes, 5 de octubre de 2015

Una preguntilla de nada

“Dígame, eminente señor, si hubiera de morir mañana, ¿preferiría morir como idiota o como sabio?”

Erasmo, El abad y la mujer ilustrada

3 comentarios:

  1. ¿Importa, de verdad, más allá la diferencia?

    ResponderEliminar
  2. Creo que no importaría si fuéramos suficientemente sabios como para morir como idiotas.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por el consuelo. Después de haber vivido toda una vida como un idiota, no creo que vaya ahora a emborronar un expediente tan trabajosamente maculado, aunque en ese "último trance" ni se sabe de qué traiciones es uno capaz...

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Lamento por la amistad truncada

Decía Clarín que los amigos son las partes de nuestra alma que tenemos repartidas por el mundo. Así es. Por eso la desaparición de un amigo ...