sábado, 12 de julio de 2014

Almas cándidas

Yo también quiero estar a favor de todo lo bueno y en contra de todo lo malo y ponerme equidistante  y digno y envuelto de moralina aconsejar a palestinos e israelíes: Señores, solucionen sus problemas pacíficamente, dialogando. No hay nada más fácil que no hacerse daño: basta con que todos ustedes se comporten como buenos cristianos.

2 comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Displicencia y satisfacción

El miércoles pasado estuve en La Salle hablando del mito de Prometeo y de esa secuela moderna del mismo que es Frankenstein. Salí satisfecho...