miércoles, 16 de septiembre de 2015

Pedagogías 2.0 (antipopperianismo irredentista)


El paraíso ad hoc (toda la culpa para los docentes):
Las tecnologías facilitan el aprendizaje, pero no lo garantizan. Deben adecuarse a las necesidades pedagógicas. El papanatismo tecnológico puede ser tan nocivo como la carencia; el abuso puede inducir distracción y dispersión. Por eso es importante que además de incorporar ordenadores, tabletas y otras herramientas, exista una planificación de sus aplicaciones y —fundamental— la preparación de los docentes. (Un editorial en El País)

En la proposición coordinada adversativa está la clave. En concreto en su primera cláusula. Y antes que nada en la presunción  dogmática de que su referente es la verdad. Sustentada como debe estar dicha verdad en la cimentante adecuación de la preparación de los docentes para el sursum corda a propósito de la buena nueva tecnológica. Amén.

6 comentarios:

  1. Lo que me fascina de todos estos asuntos es la facilidad con que se pasa de los datos, aunque sean cocinados estadísticamente, a los remedios. A mí esto me parece una falacia del tipo del salto del es al debe... No me explico bien... Dicho de otro modo: los números, resultados, tablas, están ahí, pero no solo ellos sino las interpretaciones in cuestionadas, del tipo de empezar sosteniendo que las tecnologías facilitan el aprendizaje. ¿Donde está el experimentum crucis sobre este asunto? Y si luego los datos no me cuadran y los ultraafabetizados digitales son incapaces de leer online, el diagnóstico y posterior remedio esta ahí a la mano: la incompetencia docente también en este ámbito del digitalismo.

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  2. Honestamente, a mí la experticia de estos expertos me parece un completo fraude intelectual. Es como si los antropólogos investigaran en y desde la metrópolis. En vez de hacer trabajo de campo, viviendo y moviéndose entre la tribu ( docente en este caso). Pero en fin, yo creo que hemos sustituido la ortodoxia católica y sus inquisiciones por la ortodoxia de la psicopedagogía y sus inquisiciones.

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  3. Apreciado Martín, alguna cosa va muy, pero que muy mal cuando en un acto patrocinado por el Departament d'Ensenyament de Cataluña a los reunidos se los recibe con un Power Point en el que se lee: "Los profesores seremos felices cuando renunciemos a enseñar e intentemos simplemente dar a los alumnos marcos de aprendizaje". El hecho ocurrió ayer mismo. A mi manera de ver que un profesor quiera ser feliz en este trabajo es un argumento suficiente para sospechar de él. ¡Que se limite a ser un buen profesional, que ya es suficientemente complicado! Pero si la administración hace suyo este despropósito y asegura que para ello hay que dejar de enseñar para "simplemente" dar a los alumnos "marcos de aprendizaje", es que estamos completamente desnortados. La frase es de François Bégadeau que, por supuesto, tenía todo su derecho a ser anarquista e, incluso a buscar la felicidad, como ha hecho, cambiando la escuela por trabajos más glamurosos. Pero que la administración política de la escuela catalana defienda esto, me parece ... bueno, prefiero callarme lo que me parece.

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  4. La ironía del asunto está también en que el periódico, en una noticia sobre la competencia lectora online, confunde Corea del Norte con Corea del Sur, como aparece en la rectificación. Y supongo que el periódico ha conocido esta noticia o lime y no de otro modo. Me recuerda la Fe de herratas que se le escapó una vez a una venerable publicación de pedagogía.

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  5. Soy coordinador TIC y defiendo esas herramientas. A su vez estoy de acuerdo con el artículo. Estaré incapacitado para mi cargo?

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    1. A mi me parece absurdo estar en contra de estas herramientas. Yo, al menos, que me paso el día en internet, no puedo estar en contra. Pero, a mi parecer, ni hay que confundirlas con la teología de la liberación ni sustituyen la experiencia lector con el libro. Y, desde luego, no creo que deban substituir a la relación cara a cara entre un profesor y un alumno.

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