lunes, 22 de junio de 2015

La malizia de la muerte

Me envía un mensaje urgente F. S.: "Ahora tendremos que volver a ver Malizia, pero ya con ojos necrófilos..."
Le respondo: "Esto es el triunfo definitivo del nihilismo: estamos asistiendo al envejecimiento, decrepitud y muerte (sin resurrección posible) de nuestros mitos en aquella edad en que el sexo era la única utopía relevante y urgente. Ahora sólo nos queda el reiki".

En Salmonetes -su obligación es esa- lo cuentan mejor:

-Jeeves -dije-, ¿ha pensado usted alguna vez en lo que es la vida?
-Alguna vez, señor, en mis momentos de ocio.
-Y es triste, ¿verdad?
-¿Triste, señor?
-Me refiero a la diferencia entre lo que parecen las cosas y lo que, en realidad, son.
-Acaso convendrá que se suba el pantalón media pulgada, señor. Un ligero arreglo en los tirantes bastará. ¿Decía usted, señor...?
P.G. Wodehouse

Ramón Mercader, hogareño

El 18 de octubre de 1978 murió Ramón Mercader. En la foto junto a su mujer, Roquelia Mendoza, en su casa en La Habana.