En el interior de una tumba de Dubovo, en la parte central de Bulgaria se ha hallado, junto a varios centenares de objetos de oro, una daga de oro de
En una campaña arqueológica desarrollada en Hotnitsa, en la región de Veliko Turnovo, ha aparecido un pendiente de oro del séptimo milenio antes de Cristo, que puede considerarse 2.000 años más antiguo que el más antiguo conocido hasta el momento. Tiene forma de espiral, pesa cuatro gramos y es de oro macizo de 24 quilates.
En el mismo lugar fue hallada una estatuilla de una figura femenina de mármol (muy probablemente una diosa) que data de finales del quinto milenio antes de Cristo.
¿Un pictograma de hace 7.000 años?
El arqueólogo búlgaro Nikolai Ovcharov muestra una tablilla de barro con un pictograma que data de comienzos del quinto milenio antes de Cristo. Ovcharov sugiere la arriesgada tesis de que puede tratarse del prototipo de la escritura lineal A. La tablilla mide
No voy a plantear aquí ninguna teoría sobre si el origen de la escritura puede datarse hace 7.000 años en tierras de la actual Bulgaria, pero para vuestra información os diré que anteriormente ya habían aparecido otras piezas con signos que parecen pictogramas. Una es la tablilla de Gradeshnitza (en el distrito de Vratsa), que es del mismo periodo que la anterior.
La otra, posiblemente un poco posterior, se encontró en Karanovo, cerca de Nova Zagora.
Más allá de las polémicas, lo realmente importante es que los hallazgos de los últimos años en Bulgaria (y los que sin duda nos esperan durante los próximos años) nos están obligando a reescribir las primeras páginas de la historia urbana europea.
Este post está dedicado a la historiadora búlgara Ruja Popova, entrañable amiga.














