Sigue estrechándose el cerco: con cada amigo que se muere se suelta un anclaje en el río de Heráclito.
El río de Heraclito, no vivirás dos veces. No se habla del mundo, sino del ser humano.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Me imagino que ustedes también conocen ese gesto que automatiza la cordialidad de compromiso: alguien ha hecho (o, más bien, ha creído hacer...
El río de Heraclito, no vivirás dos veces. No se habla del mundo, sino del ser humano.
ResponderEliminar