Aun nos falta para llegar a Indonesia. Y que el exceso de saber deja vacíos los cuadrantes de la felicidad. No se puede servir a dos dioses.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
La mujer de la limpieza -una portuguesa de 40 años- ha roto en carcajadas cuando le he asegurado que estoy a punto de cumplir 50 años de mat...
Aun nos falta para llegar a Indonesia. Y que el exceso de saber deja vacíos los cuadrantes de la felicidad. No se puede servir a dos dioses.
ResponderEliminar