Esa musa pensosa se quedó meditando a la intemperie ¿o será el frío de lo inconcebible lo que la hace guarecerse con su manto? Felices pascuas, Gregorio.
Preciosa!
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Estoy en Madrid. He cogido dos taxis. El primer taxista era venezolano y el segundo ecuatoriano. Nada que objetar. Al contrario. Los hispano...
Esa musa pensosa se quedó meditando a la intemperie ¿o será el frío de lo inconcebible lo que la hace guarecerse con su manto?
ResponderEliminarFelices pascuas, Gregorio.
Preciosa!
ResponderEliminar