martes, 19 de mayo de 2009

Adolescencia, envenenado tesoro

"La mayoría de los padres, cuando los hijos llegan a la adolescencia, les dejan hacer lo que quieren (...). Les permiten vagabundear en cuanto comienzan a hacerse grandes, ocupados como están en los asuntos ajenos".

Esta cita no intenta reflejar el presente, sino algo intemporal. Se encuentra en uno de los diálogos de Platón, el Laques. Digamos entonces que las relaciones de los padres con sus hijos adolescentes han sido siempre problemáticas. Lo que no es intemporal, sino propio de nuestro tiempo, es el sentido histórico. Como hoy sabemos que siempre ha sido así, aceptamos las cosas con una aparente normalidad. ¿Para qué andar con aspavientos? ¡Si total...! Si es normal que hagan tonterías, pues que hagan tonterías. ¡Ya se les pasará! Esta normalidad es aparente porque si de verdad aprendiésemos del sentido históricos lo que deberíamos deducir es que tan normal es que los adolescentes hagan de adolescentes como los padres de padres. O, dicho de otra manera: precisamente porque los adolescentes son como son, los adultos no deberíamos pretender ponernos a su altura.

27 comentarios:

  1. Bona la cita, i molt encertat i adequat el comentari!
    El que jo capto com a "novetat" és que avui, molts pares son tan adolescents com els seus fills, i no els fan de pares. Es preocupen pels fills però no s'ocupen d'ells.
    LA relació pares fills , més en l'adolescència, no haria de ser simètrica, si cordial i oberta, però no " a la mateixa alçada".

    ResponderEliminar
  2. Gregorio, tengo curiosidad por saber que término usa Platón para designar eso: adolescencia.
    Me gustaría que nos lo mostrara.

    ResponderEliminar
  3. Enrri: Miedo me da usted. Traduzco "meirákia gegonen" por "llegar a la adolescencia".

    ResponderEliminar
  4. No se asuste, hombre. ¿no se acuerda Platón de la adolescencia en Esparta?

    ResponderEliminar
  5. Pues a mi, mi padre, nunca me pasó una tontería en la adolescencia (y no tengo precisamente cuarenta ni treinta años). Y sólo él y dios saben las lágrimas que derramamos los dos pero les aseguro que trauma no tengo ninguno.

    ResponderEliminar
  6. Me gusta éste post...
    Hace tiempo que pienso que la mayor parte de los problemas se resolverien si todos hicieran su papel : los padres de padres, los politicos de politicos, los periodistas de periodistas, etc, etc, etc,
    Es que no sabemos cual es nuestro papel ?

    ResponderEliminar
  7. El contencioso al que alude, don Gregorio, ha pasado a mejor vida. Ha sido superado dialécticamente. Hegel, también en esto, llevaba razón. La síntesis nos engloba a todos. a padres, a hijos... y, lo que resulta definitivo, al Espíritu Santo (es decir, a la escuela).
    Es el fin de la historia.
    Sic transit gloria mundi!

    ResponderEliminar
  8. Platón, es tremendamente actual Gregorio, tremendamente.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Armando: Yo digo con frecuencia que tuvimos la inmensa suerte de haber tenido unos padres que no tenían ni idea de quien era Freud.

    ResponderEliminar
  10. Xavier: Tienes razón. Los padres han querido hacer de maestros, los maestros de padres, y los políticos de gestores de un supermercado con ofertas maravillosas.

    ResponderEliminar
  11. Don Ángel: Fukuyama sabía lo que se decía, a diferencia de la mayoría de sus críticos, no en vano fue discípulo de Koyève.

    ResponderEliminar
  12. Don Javier: Créame si le digo que yo me paso muchas horas discutiendo con él asuntos de actualidad.

    ResponderEliminar
  13. Podemos imaginarnos qué dirían esos que se ponen a la misma altura, que se basan en el principio de que los jóvenes 'sean felices', si algún filósofo de la educación propusiera, como camino al autocontrol y a la virtud, que los alumnos se emborracharan en clase, tal como señala Platón en Leyes.
    Parece que creen que es mejor subir el precio (impuesto) del alcohol y mirar con resignación el calimocho de fin de semana.

    ResponderEliminar
  14. Es que para ser padres a no hay convocatoria de setiembre y si se suspende que ? y quien barema? es igual ser padres que ostentar la patria potestad ? ...cuantas dudas ...

    ResponderEliminar
  15. Perdón por insistir, pero he encontrado este profundo análisis,

    http://www.theonion.com/content/video/congressmans_son_wont_shut_the?utm_source=a-section

    (...y yo que me lo esperaba de Camats)

    ResponderEliminar
  16. Quizás es que nadie nos enseña a ser padres, ni hijos y a medida que pasa el tiempo vamos aprendiendo unos y otros y sino tenemos unos valores de referencia, cuando nos damos cuenta, ya llegamos tarde!!!!Lo importante es darse cuenta del papel que cada uno tiene, antes de que sea demasiado tarde!P0rque creanme que este viaje no tiene retorno, pero siempre estamos en condiciones de rectificar.

    ResponderEliminar
  17. Acertadísimo: si los padres, o los profesores, impostamos el papel de "amigos", no estamos haciendo otra cosa que despojar a los que están recién llegados del santo derecho a la rebeldía.... Cuando en las relaciones humanas se suplanta la autoridad por cialquiera de los sucedáneos progresistas, estamos renunciando a que lo nuevo se enfrente con lo que existe, estamos eliminando esa guerra que es "padre de todas las cosas" y que asegura que alguna vez aparezca lo novedoso en el mundo ya existente. Ser ese rebelde adolescente toda la vida significa el adocenamiento y la rutina mayores.

    ResponderEliminar
  18. ¡Acabemos con la moratoria social a los adolescentes!

    ResponderEliminar
  19. Claudio: Hago mía la magnífica frase de Walter L. Doti: "¡Acabemos con la moratoria social a los adolescentes!".
    Muchas gracias, Walter.

    ResponderEliminar
  20. Peggy: La remito a mi comentario anterior.
    De hecho, os remito a todos.

    ResponderEliminar
  21. Bueno... haciendo caso a Claudio, hago un nuevo post con el documento estremecedor que nos ha proporcionado.
    ¿Ha llegado la hora, amigos, de pasar a la resistencia?

    ResponderEliminar
  22. Don Gregorio como experto, ¿no era Socrates el primero en despotricar sobre los adolescentes? de hecho la propia palabra adolescente, viene de adolecer, padecer. Ilustrenos Don Gregorio.

    ResponderEliminar
  23. Una consecuencia más del sesentayochismo, el buenrollismo y el buentalantismo. Sin límites paternos contra los que chocar la rebeldía adolescente pierde todo sentido y función de maduración personal, y llegamos al hijo-tirano actual, que impone su santa voluntad en casa y en clase.

    ResponderEliminar
  24. ....ha llegado la hora de matar a todos los humanos

    ResponderEliminar

El amparo de las sombras

El rayo, que todo lo timonea, ha decidido que hoy vieran la luz del día dos libros míos muy distintos, el del Arte de leer , del anterior p...