domingo, 4 de octubre de 2015

El arte de caminar

Abrió el paraguas por fin y se quedó un momento suspenso y pensando: «y ahora, ¿hacia dónde voy?, ¿tiro a la derecha o a la izquierda?» Porque Augusto no era un caminante, sino un paseante de la vida. «Esperaré a que pase un perro ––se dijo–– y tomaré la dirección inicial que él tome.»
En esto pasó por la calle no un perro, sino una garrida moza, y tras de sus ojos se fue, como imantado y sin darse de ello cuenta Augusto. 

Don Miguel de Unamuno, en su Niebla.

Por cierto que don Miguel parece querer dar la razón a los pedagogos modernos cuando un poco más adelante nos aconseja "¡no metáis en la cabeza lo que os quepa en el bolsillo!", pero inmediatamente deja las cosas claras: "A lo que habría que añadir por complemento: ¡no metáis en el bolsillo lo que os quepa en la cabeza!"

Una pérfida máquinaria totalitaria

"Es casi imposible haber pasado por las Brigadas Internacionales de España, que eran una pérfida maquinaria totalitaria, y salir libre...