domingo, 24 de noviembre de 2013

Pamplona

Estoy en Pamplona.
Hace frío.
Esto es todo lo que mis dedos dan de sí.

12 comentarios:

  1. No lo puedo creer. ¿Cómo es posible que el calor cordial que dimana la patria no le haya "escalfado" todo el cuerpo serrano? "Estar" en la patria es sentirse atravesado por una efervescencia sanguíneo-mística que puede contra todos los fríos del mundo... ¿o se ha reblandecido su patriotismo navarrés, Gregorio? Lo hace para quedar bien con los de ARA, pero tengo para mí que estar ahí le tiene henchido de ferviente/hirviente satisfacción...

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    1. Ensayo de respuesta:
      Estaba Sócrates dialogando (con ese singular diálogo socrático que, como todo diálogo sincero, siempre acaba mal) con un sofista. Este último le argumentaba que no hay tesoro que valga lo que un amigo y que si la amistad esto y que si la amistad lo otro. Cuando hubo acabado su loa a la amistad, le tocó a Sócrates decir su parecer.
      - Desengáñate, amigo -le contestó- en invierno no hay mejor amigo que una buena capa.

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    2. (escrito tras la misa de las 12.30, porque no se puede venir a Navarra y no ir a misa)

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    3. La suya será media capa, si es la de San Martín, pero igual abriga, en efecto. ¿Calor en misa? ¿Místico? ¿O tiran el templo por la ventana en gas o electricidad? En algunos templos del saber, todos dedicados a la diosa Patria, se hielan muchos por falta de presupuesto y otros por falta de pasión por el saber.

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  2. Bueno, y en uno de sus maravillosos restaurantes, aún mejor.

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  3. And still your fingers on your lippes 1 pray,
    The time is out of ioynt

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    1. De repente, Hamlet:
      And still your fingers on your lips, I pray.
      The time is out of joint.

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  4. Lola: En un sitio y en otro, el centro son el pan y el vino.
    Cena en el Blanca de Navarra. Alcachofas de Tudela; calamares en su tinta, arroz con leche caramelizado con helado. Y todo por... una noche arrepintiéndote de haber cenado demasiado. Soy un trasterrado, Lola.

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  5. Bebed y tomad todos de él...Es fantástica mi religión.
    Nunca se cena lo suficientemente bien, la prueba es que repetimos.
    Buen provecho, amigo.

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