miércoles, 8 de junio de 2022
lunes, 6 de junio de 2022
El azar, remoto, pero amigo.
6.06.2022
Hola, Gregorio:
La Biblioteca Pública de Historia de Rusia, Centro de Historia Sociopolítica me propone hacer una presentación de tu libro. En caso normal, que no lo tenemos, sería mejor que lo hicieras tú, pero lo haré yo, el miembro menos valioso de nuestro equipo. En mi vida no he hecho nada semejante. Esta biblioteca es un lugar histórico, debes conocerlo bien, porque se encuentra en el mismo edificio del Comintern, en la calle Wilhelm Pick, enfrente de Mosfilm, por aquí pasaron muchos personajes de tu libro.
lunes, 30 de mayo de 2022
sábado, 28 de mayo de 2022
Pemán
Leo las Cartas a un escéptico en materia de formas de gobierno, de Pemán (en la segunda edición, de 1937). El título, sin duda, es un guiño a las Cartas a un escéptico en materia de religión, de Balmes y, en cierta forma, es una reivindicación de la claridad conceptual de Balmes. Pemán tiene algo de Balmes de Cádiz; es decir, de un Balmes con más sol, más alegría y más voluntad de estilo.
Pemán es valiente y claro y ambas cosas se agradecen, porque te permiten señalar con nitidez las zonas de acuerdo y de desacuerdo y, al mismo tiempo, te fuerzan a interrogarte sobre tus propias convicciones. En este sentido es un analista terapéutico.
El texto tenía un destinatario claro. Y este no es un lector intemporal, sino el lector de El Debate y de quienes, tras la proclamación de la segunda república, se habían declarado indiferentes a las formas de gobierno. Pemán argumenta que en política la forma es el contenido y que nadie puede considerarse escéptico con respecto al contenido, porque el régimen político tiene repercusiones directas en la manera de concebirse a sí mismo del ciudadano. Pero al leerlo es imposible ignorar nuestra actualidad e interrogarnos por esta monarquía con formas republicanas que es nuestra forma de gobierno.
jueves, 26 de mayo de 2022
Dolor
Viene una madre a pedirme un consejo que no le puedo dar. No puedo caer en la frivolidad de improvisar un diagnóstico simplemente por quedar bien. Así que le digo que su caso ha de ser analizado despacio por un especialista. Me responde soltándome la retahíla de especialistas a los que ha acudido. Es obvio que está desorientada y muy cansada y yo no tengo para ella una sincera palabra de consuelo. Poco antes de despedirnos me asegura que ya no puede más, que dimite; se ha quedado sin fuerzas. Su hijo tiene un trastorno caracterial grave que se manifiesta esporádicamente con conductas muy violentas. Me alejo de ella empapado de su tristeza, comprendiendo su cansancio y dejándola con su dolor.
lunes, 23 de mayo de 2022
Felices...
viernes, 20 de mayo de 2022
Madrid y Sevilla
Dos días divertidos en Madrid y Sevilla. Ayer, a las 11:00, cita con Toni Cantó en la Oficina del Español. No lo conocía personalmente y me cayó muy bien. Fui a entregarle El eje del mundo. A las 12:30, encuentro con el enormísimo Emilio del Río en el Círculo de Bellas Artes (qué fácil es todo con este hombre, elegante, generoso, inteligente, divertido y.,.. por si fuera poco, riojano. ¡Cuánto lo admiro! A las 15:30, conferencia en el Aquinas College, después emocionante ceremonia de graduación de los alumnos de bachilleratto de los colegios del CEU-San Pablo, a los que apadrinaba. Les hice un discurso emotivo que creo que les gustó en el que les canté las bienaventuranzas y terminé dándoles dos consejos. El primero, que cuiden sus relaciones con el empollón de la clase en la universidad, porque quizás tengan que acudir a él en el futuro para pedirle trabajo; la segunda, que si sacan malas notas, no todo está perdido, porque pueden llegar a ministros en el gobierno de España. A las 21:00, cena con Diotima pero, de camino, parada a saludar a Marcos Obregón, que presentaba Contra el diagnóstico -editado por Rosamerón- en la librería Machado. Hoy a las 8: AVE a Sevilla. En la estación de Atocha he comprado El Mundo porque en el suplemento cultural -La Lectura- aparece una entrevista que me hace Julio Valdeón. A las 13:00 conferencia, comida cordialísima y salida a la intemperie: 41 grados. Me he encerrado en la habitación del hotel, ducha y siesta. Me he despertado hace poco, cena en el mismo hotel y vuelta a la habitación. Sigo muerto de sueño. Mañana, a las 8:00, vuelta a casa.
La normalidad
El viento sacude las ramas de los árboles. Es decir, hay viento. He abierto la ventana sin tener la sensación de estar abriendo un horno. Pe...

