sábado, 28 de mayo de 2022

Pemán

Leo las Cartas a un escéptico en materia de formas de gobierno, de Pemán (en la segunda edición, de 1937). El título, sin duda, es un guiño a las Cartas a un escéptico en materia de religión, de Balmes y, en cierta forma, es una reivindicación de la claridad conceptual de Balmes. Pemán tiene algo de Balmes de Cádiz; es decir, de un Balmes con más sol, más alegría y más voluntad de estilo.

Pemán es valiente y claro y ambas cosas se agradecen, porque te permiten señalar con nitidez las zonas de acuerdo y de desacuerdo y, al mismo tiempo, te fuerzan a interrogarte sobre tus propias convicciones. En este sentido es un analista terapéutico.

El texto tenía un destinatario claro. Y este no es un lector intemporal, sino el lector de El Debate y de quienes, tras la proclamación de la segunda república, se habían declarado  indiferentes a las formas de gobierno. Pemán argumenta que en política la forma es el contenido y que nadie puede considerarse escéptico con respecto al contenido, porque el régimen político tiene repercusiones directas en la manera de concebirse a sí mismo del ciudadano. Pero al leerlo es imposible ignorar nuestra actualidad e interrogarnos por esta monarquía con formas republicanas que es nuestra forma de gobierno.

2 comentarios:

  1. España no es una monarquía es una democracia ¿donde quedó aquello de el gobierno uno el de los mejores y el del pueblo cuyas versiones perniciosos eran la tiranía la oligarquía y la demagogia? En España el gobierno no es de uno por tanto no es monarquía.

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    1. Bueno, yo diría que España es una democracia en forma de monarquía parlamentaria. Sin embargo, no logro entender el resto de su mensaje. Si entiendo bien el último parrafo, usted entiende por monarquía la absolutista.

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