miércoles, 26 de abril de 2017

Magris, otro de los nuestros

Es evidente que el conocimiento fáctico no basta. No basta con saber dónde está el esófago para ser un buen médico ni dominar la gramática y la sintaxis para ser un verdadero escritor. Pero es asimismo ridículo suponer que basta con no conocer las bases del oficio de uno para trascender su rutina mecánica y alcanzar una mayor originalidad. No todos los que le dan patadas a la gramática son poetas, no todos los que se embarullan con el teorema de Pitágoras son geniales matemáticos… el poeta que renueva y revoluciona el lenguaje lo hace a través de su estructura y de sus fundamentos. Los esquemas y las clasificaciones tienen una intensa carga de pasión y poesía, porque constituyen un esfuerzo por poner orden en el caos del mundo y por comprender, valorar y abarcar la realidad de la vida… Nuestra cultura está obsesionada por el miedo a lo artificioso y lo inauténtico, por la desazón ante la idea de perder frescura y espontaneidad y por el cómodo y retórico prejuicio según el cual el esprit de géometrie, el rigor conceptual, le corta las alas al esprit de finesse, a la espiritualidad y al alma…. 

El espíritu de libre investigación exige paciencia, atención y respeto por su objeto de búsqueda, conciencia de la dificultad de comprensión y capacidad de someterse al trabajo necesario para llegara  él.

- Claudio Magris, Utopía y desencanto

3 comentarios:

  1. El texto me recuerda a estas palabras de Richard Feynman: https://www.youtube.com/watch?v=zSZNsIFID28
    Un saludo.

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  2. Si, uno de los nuestros. Como en la película. Al final vamos a quedar como una especie de mafia antigua (culturalmente hablando). Es reconfortante, y es un modo de seguir siendo malotes a partir de cierta edad.

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    Respuestas
    1. Así es. Pro además, cuando alguien tan creativo como Magris se encuentra a nuestro lado, podemos tomarnos con cierta sorna a quienes dicen que la escuela mata la creatividad sin haber creado ellos nada mínimamente relevante.

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