jueves, 14 de julio de 2016

Sir Ken ataca de nuevo

Sir Ken Robinson es muy famoso. Más de 23 millones de personas han visto su "TED talk" titulado ¿Matan las escuelas la creatividad? Pero Sir Ken no es la solución a los males de la escuela, sino su síntoma. Le podríamos aplicar lo que Karl Kraus decía del psicoanálisis, que es la enfermedad que supuestamente ha venido a curar.

Sir Ken nos asegura que estamos gravemente enfermos y que él dispone de la medicina salvadora. Y lo dice de una manera tan encantadora, que le perdonamos que no nos muestre ninguna escuela que haya sido curada gracias a su terapia. Tiene unas intenciones tan nobles, que no las ensuciaremos pidiendo evaluaciones. ¿Quién quiere correr el riesgo de enfrentarse con evidencias que refuten sus buenos propósitos? El hecho de que nadie pueda mostrarnos ni un solo alumno que gracias a Sir Ken haya conseguido mejorar su creatividad, parece irrelevante. Si los hechos no están de acuerdo con lo que dice Sir Ken, ¡peor para los hechos!

Lo sepa o no, sir Ken no hace otra cosa que repetir lo que decía Dewey, que "creative activity is our great need", pero ignora que entre Dewey y él se encuentran las aportaciones de Guilford, Maslow, Torrance, Amabile... y que, a pesar de todo, todavía no hemos encontrado una definición universalmente aceptada de creatividad. Por eso mismo la bibliografía sobre esta cuestión es tan variada y inabarcable. En el "Education Business" hay en venta cientos de programas de desarrollo de la creatividad que han sido seguidos por miles de personas .... sin mucho éxito. Les ocurre como a los programas de desarrollo del pensamiento lógico: que sólo sirven para resolver los problemas que esos mismos programas plantean. ¿No debería empezar sir Ken aclarándonos por qué sólo él sabe cómo resolver el enigma de la creatividad? Limitarse a denunciar la escuela real porque es imperfecta mientras ofrece vaguedades alternativas, es una grave irresponsabilidad pedagógica porque contribuye a debilitar lo que tenemos sin proponernos nada mejor.

Con cada nuevo libro, Sir Ken nos vuelve a hablar de la necesidad de transformar la educación de arriba abajo y de acabar con lo que él llama el modelo escolar industrial. Parece no saber que el propósito de Dewey, a quien tanto dice seguir, fue, precisamente, la creación de la escuela de la sociedad industrial. Sus libros, sin embargo, tienen una importante utilidad: nos permiten constatar que Sir Ken escribe bien, tiene un amplio dominio del vocabulario, utiliza con corrección las mayúsculas y los signos ortográficos, no hace ninguna falta de ortografía y emplea las letras estándar del vocabulario inglés. Es decir, que sabe perfectamente que hay dominios en los que conviene tener la creatividad bien embridada por la disciplina. De hecho, Sir Ken es muy poco creativo hablando de creatividad. Tanto es así que se limita a despotricar contra la clase magistral en una -magnífica- conferencia magistral.

En una entrevista reciente en El País Semanal, se nos asegura que "Robinson forma parte de una corriente de pensadores que busca transformar el sistema con innovaciones, y que se enfrenta a otra, también muy relevante, que reclama reforzar la disciplina y evaluar de forma sistemática el modelo". Este maniqueísmo tan burdo nos deja fuera de juego a todos los que venimos defendiendo desde hace años las prácticas reflexivas, el compromiso explícito con evidencias, las metodologías que gozan de una amplia evidencia empírica acumulada, el desprecio por las pseudociencias... Seguimos creyendo que lo relevante para el alumno no es lo nuevo, sino lo bueno (sea o no sea nuevo).

10 comentarios:

  1. Preciso y tajante, don Gregorio. Está usted en forma.

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  2. "Vuelve la burra al trigo" que diria mi padre

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  3. A las personas les encanta oir a gente que desarrolla brillantemente ideas que ellos apenas intuyen. Así, tanta gente, se maravilla y se regocija escuchando a todo un 'sir' dando cuenta de ideas con las que pueden identicarse. A mi me pasa lo mismo,... pero con usted.

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  4. Me encanta la fina ironía que sueles usar en determinados momentos. Es un placer leerte.

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  5. Un trimestre em segundo de ESO o tercero y se le quita toda la tontería creativa...

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  6. Es tan creativo como su novia Barbie, ¡vaya par de gemelos!

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  7. Magnífico, maestro. Como siempre de los equilibrios -en este caso entre disciplina y creatividad- debería surgir la solución. Y ahí estamos...

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  8. Ni lo nuevo es bueno por ser nuevo ni lo que funciono en otro momento tiene que funcionar ahora porque funciono antes.

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