jueves, 28 de agosto de 2014

¿Quién quiere ser un aprendiz de tendero?

Decía Kierkegaard, que ha sido uno de los pocos filósofos que sabían reírse, que en el teatro moderno el malo está siempre representado por los personajes más brillantes, mientras que el bueno, el que actúa correctamente, está representado por un aprendiz de tendero. Los espectadores actuales encuentran esto tan normal, que lo que aprenden de la obra es la confirmación de lo que ya saben: que no pueden contentarse con ser aprendices de tendero.

Ramón Mercader, hogareño

El 18 de octubre de 1978 murió Ramón Mercader. En la foto junto a su mujer, Roquelia Mendoza, en su casa en La Habana.