martes, 26 de agosto de 2014

Howse sobre Strauss


20 comentarios:

  1. ¿Qué le pasa a Howse que tiene a Meier tan atravesado?

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    1. Pues no lo sé. He pedido el libro, si encuentro la respuesta, se lo diré.

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  2. Es bueno que un estudioso de prestigio del mundo anglófono se ocupe del tío Leo, y más que haga un buen servicio a la verdad aclarando algunas cosas.
    Es importante la puntualización de que Wolfowitz había estudiado con Strauss y con Bloom, pero que su visión sobre política exterior que le llevó a su deplorable influencia en la guerra de Irak procede en realidad de Albert Wohlstetter. Eso y otras cosas que menciona Howse están muy bien resumidas en el capítulo Humanismo y Naturaleza de Erotismo y Prudencia. Algo que yo no sabía, o no recordaba, era la posición de Strauss abiertamente favorable a las posiciones "progresistas y liberales" en asuntos de justicia y derechos civiles, aunque sí cuál había sido su postura en el caso Anastaplo.
    A pesar de todo, siempre habrá quien prefiera la bazofia como la escrita por Drury, porque alguien como Strauss es muy útil como malo de la película.

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  3. Acepto lo de la bazofia de Drury. Pero entre la bazofia había algunas ácidas verdades incovenientes, de ahí la reacción de los fieles. Drury consiguió que se pasase de hablar de neoaristotelismo a hablar de straussismo. ¡O no?.Ustedes me entienden perfectamente.
    JMCanel.

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    1. Lo de Drury es bazofia pura porque pretendía hacer de un filósofo que veía las cosas políticas "sub especie aeternitatis", una especie de programador maquiavélico en la sombra de las acciones de los halcones del Pentágono. Lo lamentable es que provocó reacciones extrañas, de defensa a ultranza de Leo Strauss un tanto desmedidas, como si sus escritos fueran dogmas de fe. Me parece que es ahora, cuando los discípulos de los discípulos de Strauss están tomando la palabra, cuando comienza a haber un debate interesante sobre Strauss.

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    2. Es, además, impropio de una "scholar" como es Drury. Fue la típica carnaza que podían soltar Le Monde, The Guardian o El País, pero no algo esperable de una académica. Además, el ataque no era sólo contra Strauss, sino contra "sus" antiguos; particularmente, contra Platón.

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    3. Se va a seguir hablando de Strauss mucho tiempo, porque cada vez que alguien se acerque a sus obras va a encontrar un pensador enormemente original en su manera de leer a los griegos, a Hobbes, a Maquiavelo, no digamos a Maimónides, a quien Strauss descubre como un grande de la filosofía.
      Lo que sí que es cierto es que, como dice Howse en la entrevista, es muy difícil saber en sus obras cuál es la verdadera voz de Strauss; por otra parte, como dice Gregorio, el entusiasmo de algunos de sus discípulos (añado yo: y la fama mundana de otros, como Bloom) ha contribuído a hacer de él una figura muy controvertida. Pero así fue siempre en su vida: tuvo que huir de Alemania para escapar del nazismo, pero en Inglaterra "pasaba por un nazi", y luego en los EEUU resultaba demasiado contracorriente...

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    4. El pecado de Drury - y Burnyeat et alia- fue poner negro sobre blanco parte de la doctrina esotérica del Maestro. Eso explica la reacción, creo yo.
      Bazofia sí.Pero algo más también.
      JMCanel.

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    5. No hay nada esotérico en Strauss: todo lo que piensa está en la superficie de sus textos. No hay textos ocultos para iniciados.

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    6. ...pero dado que lo que Bueno llama el realismo fantástico tiene más lectores que la filosofía, algunos medios no podían dejar que la realidad estropease una jugosa historia...

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    7. Señor Luri no digo que " haya textos ocultos para iniciados". Digo que a Maimónides y a Strauss no se les puede leer como a Russell o a Rawls.
      La entrevista de Tamás: me ha impresionado lo de sus padres. Leo estas cosas y me parece haber vivido en una burbuja de seguridad, y ser como esos animales sin depredadores que no los reconocen cuando aparecen. Y temo que la Historia entre como un vendaval en la vida de mi familia y no sepa anticiparlo...

      JMCanel.

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  4. JMCanel
    Algunos en el mundo anglosajón han acusado a Ortega de nada menos que fascista sin más fundamento que el hecho de que su libro más conocido se titula La Rebelión de las Masas, y el no menos obvio hecho que el autor de la acusación no leyó del mismo más allá del título, e interpretó que era un alegato contra el gobierno de la mayoría.
    Strauss escribió sobre Maquiavelo mostrando su importancia como iniciador de lo "moderno" en la filosofía política. Deducción de los imbéciles: Strauss es "maquiavélico", en el sentido vulgar del término.
    El verdadero pecado de Strauss: algunos de sus discípulos llegaron a ser muy mediáticos. Tengo para mi que más que la conexión tenue con Wolfowich, el straussiano que más molestó fue Bloom, y no por nada relacionado con política exterior, sino con la denuncia de cómo el pensamiento progre había degradado la enseñanza universitaria estadounidense en su Closing.....
    Cuando Drury se entere de que Wolfowich había estudiado también matemáticas acusará a Gauss o Leibnitz de ideólogos neocon. Y en cuanto a lo del esoterismo, espere a que descubra a Gadamer; menudo filón: ¡un tío que se dedica a la hermenéutica! Y además, que se quedó en Alemania bajo el nazismo. Aaaaay...

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  5. Strauss muere en el 73 y su muerte pasa desapercibida para los medios. Las pocas necrológicas que aparecen resaltan su figura de erudito. Y nada más. Las primeras críticas contra él son de 1985 (Myles Burnyeat y Shadia Drury). La pregunta obvia es: ¿Cómo tuvieron que esperar los intelectuales liberales de los Estados Unidos hasta 1985 para darse cuenta de que Strauss era el Dr Moriarty? Obviamente la respuesta no se encuentra en Strauss sino en los acontecimientos políticos que se suceden entre el 73 y el 85 y sobre los cuales, al menos que se sepa, el difunto Strauss no tuvo nada que ver.
    Respecto a Bloom, hay un acuerdo general entre los discípulos de Strauss: no era precisamente el más inteligente de todos. Si alguien quiere saber qué pensaba un discípulo realmente íntimo de Strauss, que lea a Emil L. Fackenhem.
    Cualquier persona que crea que la realidad es un apartado de la teoría o que dispone de una teoría capaz de encauzar la realidad en la dirección de sus impaciencias, tiene muy poco de straussiano.

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    1. Bloom es la causa de buena parte [hay antistraussianismo previo a la notoriedad de Bloom] de la animosidad contra Strauss, no porque Bloom sea un genuino representante del pensamiento de Strauss, sino por la notoriedad que alcanzó The Closing of the American Mind, el éxito de su idea central entre gran número de personas (de las cuáles sabe Dios cuántas habrán leído el libro) y la dureza de su crítica a lo que el pensamiento "progre" había hecho con la universidad estadounidense.
      Efectivamente, el propio Strauss mencionó a uno de sus discípulos que Bloom no era particularmente inteligente, lo leí en Erotismo y Prudencia. Supongo que el listón de Strauss estaba terriblemente alto. Bellow, que en otros aspectos juzga con relativa dureza a su amigo, repetidamente resalta su gran inteligencia en Ravelstein, y suele considerarse que la novela es bastante realista en su tratamiento de la vida de Bloom.
      Algo que hace a Bloom muy poco straussiano es la falta de moderación en su vivir, que Anastaplo le reprochó.
      Tomo nota de Emil L. Fackenheim.

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  6. A JMCanel .

    Sobre el término "straussianos", es muy anterior a Drury: yo tengo la primera edición del libro de George H.Nash sobre el conservadurismo norteamericano (1976) y en el capítulo octavo aparece el término , y se identifica un grupo: Berns,Diamond,Jaffa, la influencia en W.Kendall, etc. Por supuesto como pensadores de derecha.

    Al público en general.

    "Esta trayectoria es realmente peculiar, porque adopta la forma del vuelo
    del bumerán, de izquierda a derecha y vuelta a la izquierda, aunque
    hasta la década de 2000 no me hice marxista. La primera mitad es suficientemente
    común, una rebelión contra la dictadura, con la dimensión
    añadida de la discriminación étnica experimentada en Rumanía. Pero,
    por extraño que parezca, en esto me ayudaron mis incursiones en el
    pensamiento conservador. Michael Oakeshott –coincidí con él una vez
    y me causó buena impresión– y, en particular, Leo Strauss despertaron
    mis dudas latentes acerca del liberalismo antes de mi giro a la izquierda.
    (De hecho, tal vez algún día escriba un artículo titulado «Leo Strauss
    para revolucionarios»). Al igual que en mi primera juventud Nietzsche
    había despertado mi interés por el cristianismo, también Strauss me
    llevó a Spinoza y Rousseau. El liberalismo, en cuanto sistema de separaciones
    y conflicto atemperado, es incapaz de justificar un orden político
    eternamente necesitado de motivaciones para la libre aceptación de obligaciones...Al carecer de esto, deberá
    esforzarse mucho por legitimar la coerción y la invención de la mentira
    noble por parte de las elites cultas. Natural Right and History, el único
    libro que trata del trágico cinismo de Weber y del engaño de la supuesta
    dicotomía entre hechos y valores, me abrió los ojos ante la debilidad
    de una visión política del mundo necesitada de certidumbres de procedimiento,
    sostenida en el mundo angloparlante por un normativismo
    abstracto y vacuo que omite por completo la filosofía moderna, con la
    excepción de un Kant tergiversado y simplificado: esto es lo que ellos
    llaman «filosofía política».

    Cosas que pasan. Se llama G.M.Tamás. El resto aquí: http://newleftreview.es/80

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    1. No tenía ni idea de la existencia de este señor. Espero que se tome en serio el Leo Strauss para revolucionarios.
      Gracias.

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    2. Qué grande el tío Tamás: "lo que en aquel momento se tenía por «comunismo» era un régimen rígidamente racionalista, puritano, diligente, asexual y disciplinado, con una inclinación a altos ideales, la cultura elevada, la autosuperación y el estudio riguroso; todo reprimido, callado y con buenos modales, todo en nombre de la revolución"

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