miércoles, 28 de agosto de 2013

Los eventos poco consuetudinarios que acontecen en la rúe

- ¡Fernando! ¡Fernando! -gritaba una voz femenina en el interior de una peluquería de la calle Villarroel.- ¡Fernando! ¡Fernando!
Como los gritos eran de socorro, me acerqué a la puerta y por pocas no me atropella un negro de dos metros que se abalanzó sobre mí con una maceta en la mano. Menos mal que pude hacerme a un lado.
Una mujer joven salió detrás de él repitiendo su grito de ayuda: ¡Fernando! ¡Fernando!
El negro saltó, literalmente, al asiento de atrás de una moto. El motorista lo estaba esperando con el motor en marcha. Salieron de allí a toda velocidad. En un tris estuvo que no arrollaran a una señora mayor que venía de hacer la compra en el mercado de Sant Antoni.
Entonces apareció Fernando.
- ¿Qué pasa? ¿Qué gritos son esos? -preguntó.
- Que un negro nos ha robado una planta.
- ¿Estaba cortándose el pelo?
- ¡Después!
- ¿Y ha pagado o se ha ido sin pagar?

Esto sucedió ayer por la tarde, a eso de las 19:30.

3 comentarios:

  1. Es la venganza de los afroamericanos. A ellos les tomaron el pelo, y fueron robados para ir a plantaciones, ahora ellos roban las plantas en nuestras peluquerías.

    Incredible

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya, ¿de dónde saca que era afroamericano, si eso sucedió muy lejos de América?

      Jeipi

      Eliminar
  2. je, je.. y no sabe si había pagado? yo creo que sí.. Cuando para un servicio de peluquería o similar me cobran más de lo me pensaba, yo cojo caramelos, más de lo normal, je, je, de compensación

    ResponderEliminar

Balmes

Me acaba de llegar: "¡Qué distinta hubiera sido nuestra suerte si el primer explorador intelectual de Alemania, el primer vi...