Leo en Werner J. Dannhauser: "I am tempted to offer the generalization that no man can be honest in politics unless he is frequently embarrassed, and acutely embarrassed, by men on his own side of the political spectrum." Y siguiendo con la lectura me doy cuenta de que Leo Strauss nunca escribió un artículo para National Review (un medio de expresión canónico de la derecha americana del que era lector asiduo) mientras sí colaboró con Chicago Review, cediendo a la petición de sus alumnos, de manera que su firma se encuentra al lado de las de Tennessee William, Williams Carlos Williams, Henry Miller, Lawrence Ferlinghetti, Jack Kerouac, William S. Borruoghs o Allen Ginsberg.
domingo, 31 de julio de 2011
sábado, 30 de julio de 2011
Las personas y el verbo
Anda la gente por Ocata quejándose del tiempo. Por lo visto, más que tiempo es un contratiempo. ¡Pero cómo agradece mi huerto estas lluvias de julio! Esta tarde en cuanto ha parado de llover he ido a coger tomates, pimientos y pepinos. He venido, por supuesto, calado hasta los huesos, pero contento. Además me he traído una calabaza que no debe pesar menos de diez kilos. ¡Dichosos contratiempos!
Manuel Cruz me ha enviado "Las personas del verbo (filosófico)". He puesto el libro bajo el montón de los libros pendientes. Tiene encima a Muhsin Mahdi, Nathan Tarcov, Herbert J. Storing, Werner J. Dannhauser, Seth Benardete y Steven J. Lenzner. Mucho peso, quizás. Un día os hablaré de la biografía de Muhsin Mahdi. Hay quien dice que ha sido el único filósofo que ha muerto de tristeza. Asoma una esquina del libro de Manuel Cruz por debajo de los otros. ¡Qué extraños los pronombres personales! ¿Significa algo "yo"? ¿Es decir: significa algo más que lo que significaría una señal de tráfico en la que pudiera leerse "A Yo 5 Km" leída por un conductor llamado Yo? La primera palabra del libro es "cuando" y la última, "común", lo cual no quiere decir nada, pero tengo esta manía. Cuando cae un libro en mis manos es lo primero que miro. Los autores que se amontonan sobre Las personas del verbo, en lugar del yo hablan del alma. Es que el alma tiene cura, mientras que el yo no es nunca paciente.
En la Biblia, la Persona ES el verbo.
En mi caso, tratar de la primera persona es recordar a Lope, gran, gran psicólogo:
Entro en mí mismo para verme, y dentro
hallo, ¡ay de mí!, con la razón postrada,
una loca república alterada,
tanto que apenas los umbrales entro.
viernes, 29 de julio de 2011
Adiós, ZP, adiós.
Siempre es mejor echarle las culpas de todo a la psicología del gobernante que a la realidad de las cosas políticas. ¡Necesitamos tanto que haya hombres malos y políticos incompetentes! Todo es mucho más fácil si el mal de muchos puede calmarse cortando unas pocas cabezas. Y ZP se ha cortado la suya ante el altar de la patria perpleja, tras verse a sí mismo como un cordero pascual. Cuentan los que aseguran que están bien enterados, que al comienzo de la crisis Solbes le sugirió que no había dinero en las arcas públicas y que él le contestó que imposible, que no podía ser que no hubiera dinero para hacer política. Pero no había dinero y sin dinero, el electorado, tu electorado, te va dando la espalda porque no entiende para qué te ha votado si se encuentra más pobre ahora que antes de haberte votado. A lo largo del camino los mojones de los cadáveres políticos de los amigos que tanto te animaban a alumbrar con la lux de Philip Pettit las oscuridades hispanas te han ido acercando a tu destino, tan alejado del Condado de Galway. Quizás ahora hayas comprendido que las cosas políticas se explican desde su específica lógica y no desde la teoría política. ¿Quién se acuerda hoy del debate entre Solbes y Pizarro en las generales del 2008? Tres años nos separan de la prehistoria. El tiempo de la política no es ni absoluto ni relativo, es el tiempo ecológico que va acumulando olvidos a su antojo. No me gustó cuando viniste haciendo de Guzman el Bueno ante los americanos y no lamento que te vayas ahora que has descubierto lo poco que tienen en común la sabiduría y la política. Los políticos románticos son aquellos que pueden subirse sobre sus propios hombros porque han sabido aprovechar el viento a favor. Con vientos favorables siempre hay magníficas travesías. Los políticos sin éxito nos dan pena, parecen criadas atolondradas, que no han aprendido a sacar brillo a los dorados del narcisismo democrático. En democracia, ZP, el electorado deposita en su voto una cantidad considerable de narcisismo. Y no le gusta nada despertarse un día descubriendo que no sabe a dónde mirar para sentirse guapo. Cuando esto ocurre acaba echándole la culpa de los malos vientos al capitán. Has sido un mal actor que no ha sabido improvisar y has aburrido al público. Lo has aburrido tanto que cuando has asumido que tu misión histórica era sacrificarte por España, tus electores estaban mirando para otra parte. Hacía tiempo que no seguían la obra. Pero no echemos la culpa de todo a la pobreza de tus recursos interpretativos. La obra exigía actores dramáticos de primera. Y no hay ningún gran actor que no sea un gran hipócrita. Un actor ingenuo en un papel dramático destroza cualquier obra. Por eso desde las butacas creemos que lo que sale a borbotones de tu yugular es salsa de tomate. El espectador, en todo caso, y este es el axioma del teatro, siempre es inocente.
jueves, 28 de julio de 2011
martes, 26 de julio de 2011
Eros II (entre Platón y Wittgenstein)
"The Platonic dialogues illustrate two of Wittgenstein's own theses or assumptions, of which the first is that human discourse, and in particular, philosophical discourse, has no beginning and no end. We are always in medias res. Second, therefore, there are no final or comprehensive discursive constructions, or theories in the sense deprecated by Wittgenstein. But for Plato, contrary to Wittgenstein, there is a top and a bottom to philosophical discourse, and this is represented by the Ideas on the one hand and the doctrine of eros on the other. In more prosaic terms, we are united by our desires, and these in turn are regulated by the natures of the objects of our desire. What one could call ordinary or ordinal discourse is thus defined pragmatically by the intelligibility of desire".
Stanley Rosen, "Leo Strauss And The Possibility of Philosophy".
lunes, 25 de julio de 2011
Eros
“Eros is an issue of boundaries. He exists because certain boundaries do. In the interval between reach and grasp, between glance and counterglance, between ‘I love you’ and ‘I love you too,’ the absent presence of desire comes alive. But the boundaries of time and glance and I love you are only aftershocks of the main, inevitable boundary that creates Eros: the boundary of flesh and self between you and me. And it is only, suddenly, at the moment when I would dissolve that boundary, I realize I never can.”
Vía The Murder Mile
-Anne Carson, de “Eros, the Bittersweet”
Vía The Murder Mile
domingo, 24 de julio de 2011
Algunos consejos mágicos
El libro XXX de la Historia Natural de Plinio está dedicado a la magia. Aunque el autor asegura que no cree en nada de esto, lo menos que puede decirse es que estaba muy bien informado sobre los detalles de su increencia, como ponen de manifiesto las cuatro notas que os transmito de esta obra.
Dice Plinio:
De todos los animales, el que más admiran los magos es el topo, que está condenado a sufrir una ceguera perpetua y a vivir en las tinieblas. No hay vísceras en las que depositen más confianza que en las suyas. Ningún otro animal les parece más adecuado para los ritos religiosos y nada hay más fiable para predecir el futuro que su corazón fresco y aún palpitante.
De todos los animales, el que más admiran los magos es el topo, que está condenado a sufrir una ceguera perpetua y a vivir en las tinieblas. No hay vísceras en las que depositen más confianza que en las suyas. Ningún otro animal les parece más adecuado para los ritos religiosos y nada hay más fiable para predecir el futuro que su corazón fresco y aún palpitante.
De las garrapatas se obtienen indicios muy fiables sobre lo que le queda de vida a un enfermo. Si llevando una garrapata te paras a los pies del lecho de un enfermo y lo interrogas, sabrás que, si responde, aún le queda mucho de vida, pero si no responde, está ya con un pie en el otro mundo. Plinio se hace eco de lo que contaba el neopitagórico Nigidio: los perros huyen de aquel que ha arrancado una garrapata a un cerdo.
Si se quiere evitar que los brazos de los niños se cubran de vello, hay que frotarlos con huevos de hormiga. Sin embargo los comerciantes de esclavos que quieren retrasar el nacimiento del vello en los adolescentes, frotan su piel con la sangre de los testículos de un cordero. Esta sangre, aplicada en la axilas recién depiladas con cera es muy eficaz combatiendo el mal olor. También el murciélago tiene propiedades depilatorias, pero para que tenga efecto en los sobacos de un niño hay que mezclar su sangre (la del murciélago) con semillas de cicuta. La hiel del erizo también sirve para estos menesteres, pero solamente mezclada con sesos de murciélago o leche de cabra.
Para el mal de estómago es mano de santo -digo, de mago- comer un número impar de caracoles, especialmente si son de las Baleares.
A los que escupen sangre les va de perlas el pulmón de buitre asado al sarmiento mezclado con flores diversas y regado con vino. Hay que consumirlo dos veces al día, por la mañana y la noche.
Una pluma de buitre puesta en los pies de una parturienta, alivia los dolores del parto. Para llevar su embarazo a término las mujeres en cinta deben evitar los huevos de cuervo. Con sólo pasar debajo de uno, abortan. Y lo que es peor, abortan por la boca.
Para evitar las relaciones sexuales y alejar a los moscones, lo mejor es llevar encima, envueltos en piel de carnero, los testículos de un gallo de combate cubiertos de grasa de oca. También el polvo levantado por una mula al revolcarse es un anerótico formidable, pero hay que empolvarse bien todo el cuerpo. Si, por el contrario, se quiere despertar el deseo de una mujer, lo más conveniente es poner bajo su cabeza un poco de lana empapada de sangre de murciélago o hacerle comer lengua de ganso mezclada con cualquier alimento. La concepción se favorece si se mantienen enlazados dos pelos de la cola de una mula durante el coito.
Un aviso que quizás no debiera tomarse a broma: el que orina sobre los orines de un perro es aquejado de una larga pereza sexual.
Por último un consejo pedagógico: Si se quiere evitar el cansancio, de cualquier tipo, hay que hacerse con los nervios de las alas y las patas de una grulla.
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La normalidad
El viento sacude las ramas de los árboles. Es decir, hay viento. He abierto la ventana sin tener la sensación de estar abriendo un horno. Pe...

