lunes, 5 de mayo de 2008
Por qué cayó el comunismo
"¿Alguna vez se han preguntado por qué el comunismo cayó? Hay tantas teorías... pero hoy les vengo a exponer una en concreto: Por la suma fealdad y grotesco extremo de sus parques infantiles".
Más información (completamente convincente) en Antitodo
domingo, 4 de mayo de 2008
sábado, 3 de mayo de 2008
Mi Agente Provocador es una mujer biónica
Resumen: En números redondos salen
Claro que se cansa, pero no podemos parar. Si paramos y caigo en la humana debilidad de sentarme, me cuesta Dios y ayuda levantarme, mientras que ella aprovecha para sacar de su fondo de reservas energía suplementaria y poner el contador de cansancio a 0.
¿Alguien entiende lo que significa esto para el poso de machismo hispano que aún queda vivo (hoy más bien convaleciente) en mi alma?
En Premià me he encontrado con Subal Quinina. Hoy es su aniversario, así que alzo mi copa y brindo porque cumpla muchos más.
jueves, 1 de mayo de 2008
Lacan, Zizek, Ford y Stalin
Lacan a los estudiantes franceses que se manifestaban en el inevitable mayo del 68: "Como revolucionarios, sois unos histéricos en busca de un nuevo amo. Y lo tendréis".
Lo cuenta Slavoj Zizek en El País de hoy. Me cuesta entender la atracción que ejerce Zizek en Europa y Estados Unidos. Reconozco que es mucho más serio que los Zygmunt Bauman y compañía, pero esto no es decir mucho y, en cualquier caso, comparte con ellos –en mi humilde opinión- una facilidad mucho mayor para la ocurrencia y la fórmula que para la idea.
En el artículo de hoy recoge una idea de Luc Boltanski y Eve Chiapello en The New Spirit of Capitalism, según la cual “a partir de 1970 apareció gradualmente una nueva forma de capitalismo, que abandonó la estructura jerárquica del proceso de producción al estilo de Ford y desarrolló una organización en red, basada en la iniciativa de los empleados y la autonomía en el lugar de trabajo”. Con lo cual el capitalismo habría practicado la autogestión de manera más eficaz que el socialismo. Esto es, sin duda, una perogrullada, pero en la pluma de Zizek parece querer poner de relieve lo taimado del camaleonismo capitalista, que siempre encuentra nuevas maneras de perpetuarse. O mejor dicho, esto es lo que acabaríamos creyendo, ingenuamente, si intelectuales como Zizek no estuvieran dispuestos a abrirnos los ojos para desmontar la falsa conciencia de sí que el capitalismo genera. En realidad, concluye Zizek, el capitalismo tiene sus días contados: “La verdadera utopía es la creencia de que el sistema mundial actual puede reproducirse de forma indefinida; la única forma de ser verdaderamente realistas es prever lo que, en las coordenadas de este sistema, no tiene más remedio que parecer imposible”. Bien.
Que quede claro que yo no soy capaz de prever el futuro. Y en mi conciencia desgraciada sospecho que Zizek tampoco, pero este es otro cantar. Lo que sí sé es algo del pasado y lo que sé me indica que “el proceso de producción al estilo de Ford” estuvo muy lejos de ser una característica exclusiva del capitalismo. Los primeros planes quinquenales de Stalin no hubieran tenido éxito sin la colaboración de
La normalidad
El viento sacude las ramas de los árboles. Es decir, hay viento. He abierto la ventana sin tener la sensación de estar abriendo un horno. Pe...
