miércoles, 18 de febrero de 2026

La pecera

 La semana gallega valió, sin duda, la pena. Pero como tuve el correo abandonado, al llegar a casa me esperaba un alud de urgencias (porque en este presente nuestro lo que no es urgente parece no existir) que me están teniendo muy atareado. ¡Qué tiempos aquellos en que recibías una carta, la leías y releías, la guardabas en un sitio específico, la respondías con calma y todo iba al ritmo del cartero, el vecino sin prisas del pueblo. Ahora todo ha de ser para ahora mismo. Y eso harta, pero nos sometemos a esa hartura de manera incondicional, aceptándola somo aceptan el agua los peces de la pecera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Lamento por la amistad truncada

Decía Clarín que los amigos son las partes de nuestra alma que tenemos repartidas por el mundo. Así es. Por eso la desaparición de un amigo ...