sábado, 11 de julio de 2009

No pienso hacer comentarios obvios

12 comentarios:

  1. Ah, ¡fotografía desafortunada! ¿Disfrutemos de ella mientras la censura no llegue al Café de Ocata?

    Le prometo no volver a poner los pies en el asiento de delante (y para compensar, dedicaré mi mala leche a interpelar más (y más hondo) a los profesores en clase. Siempre con educación, claro).

    Un saludo.

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  3. No tan obvio Don Gregorio, según lo que obvie usted por supuesto. Toulouse Lautrec, la perversión esta en la interpretación; esta visto que los escalones no estaban sujetos a la norma urbanistica. El presidente estaba a expensas si la señorita podia o no superar el obstaculo, y en cualquier caso auxiliarla si fuera preciso.Y Sarkozi a la expectativa

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  4. Hombres!!!! Todos piensan en lo mismo...

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  5. Menuda mujer, y menudo trasero.

    Obama estuvo acertado,y mucho.

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  6. Lo jodido es que era blanca como la leche Pascual.

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  7. Lo obvio de la naturaleza humana ....pura biología ...

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  8. Miquel Adam me dice que antes de llegar a ninguna conclusión hay que echar una mirada A ESTE VIDEO

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  9. Tras ver el vídeo quedo más tranquilo: Obama sigue libre de toda mácula, incapaz de los defectos y pasiones que los mortales, sobre todo aquéllos nacidos franceses, padecemos.

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  10. Ahí están los dos, luchando contra (su) calentamiento global.

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  11. ¡El sedoso fulgor del vestido lila es el de los modelitos ajustados y relucientes del Pontormo! Tot plegat me ha parecido una burla jugosa de los serios y moralizantes cuadros del Renacimiento. Hace tres siglos habría inspirado una suculenta sátira o un epigrama latino. Estos dos famosos personajillos podrían ser uno de aquellos cancilleres flamencos (¡tan serios y virtuosos!) pillados in fraganti mientras miraban el trasero de la Madonna.

    ¡Suerte tenían los cancilleres de que en los tiempos del Pontormo y de Van Eyck no existieran cámaras de fotos! Momentos como este nos hubieran mostrado unos poderosos mucho menos serios y morales de lo que parecen en los retablos...

    En estos momentos me imagino que Sarkozy y Obama, por no hablar de Berlusconi, envidian sobremanera a los tales cancilleres. Los tres son tan devotos que pegarían perfectamente en una "Madonna de los cancilleres Obama, Sarkozy y Berlusconi"... A condición de que no corriera por allí ningún fotógrafo inoportuno, como en los viejos, gloriosos y añorados tiempos de nuestros antepasados.

    Hasta aquí la parábola. Bona nit!

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  12. Creación/Caos

    http://www.newscientist.com/article/mg20227141.200-disorderly-genius-how-chaos-drives-the-brain.html?full=true

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