sábado, 20 de mayo de 2017

Oración de un perro en una pared del Albaicín


Oh Señor de las criaturas, haz que el hombre, mi amo, sea fiel para otros hombres como lo soy para él.

Haz que ame su familia y sus hijos como yo les amo. Haz que honestamente guarde los bienes que tú has concedido como honestamente guardo yo los suyos.

Dale, Señor, una sonrisa fácil y espontánea, como fácil y espontáneo es el jugueteo de mi rabo. Conserva en él mi juventud de corazón y mi alegría de pensamientos.

Oh Señor de todas las criaturas, del mismo modo que yo soy siempre verdadero perro, haz que mi amo sea siempre verdadero hombre y recoja mis excrementos en la calle.

Me voy a Jaén