martes, 8 de diciembre de 2015

¿Pero existe la democracia liberal?

La incapacidad para entender que mi vecino puede tener buenas razones para votar al partido al que yo, por buenas razones, no votaría nunca, es una de las debilidades más notables de la democracia.

7 comentarios:

  1. Gregorio,
    Churchill explico muy bien , que en democràcia, cada uno vota a quien le "apetece". Él lo pagó en su pròpia carne. Liberal, social, "a secas", democràcia al fin y al cabo.

    ResponderEliminar
  2. Por supuesto, es evidente que en democracia cada uno vota a quien le apetece y que la apetencia puede estar motivad por las causas más diversas. Lo que ya no me parece democráticamente sano -aunque sea habitual- es la manera de desprestigiar al contrario. Me estoy diciendo a mí mismo mientras escribo esto que soy un ingenuo. Y me respondo que tampoco está tan mal ser ingenuo por un día..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El contrario se desprestigia solo, no hace falta atacar al PP o PSOE ya que es aburrido...al final lo único que nos dignifica (mínimamente) son nuestros actos y la palabra.
      Por eso no se entiende que lectura hacen algunos "vecinos" cuando se ven las encuestas.

      Eliminar
  3. Yo interpreto los ataques al contrincante como la incapacidad de proponer y aun mas de hacer. Los políticos no mandan però lo finguen. Yo creo que la democarcia es muy superficial. Si yo preguntarà por la calle " es usted democrata ? o algo de sentido parecido, obtendria un 80/90 % de respuestas afirmativas. Si seguidamente preguntará por que implica ser democrata o que nos comprometemos o como honramos esta afrimacion , no sé que obtendria como respuesta pero me gustaria comporvarlo. Poco me fio de algo que es gratuito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gratuidad poca, ¿o Vd. no paga impuestos...?

      Eliminar
  4. Sucede que "nos armamos de razón" y claro, nos parece lo más normal imponerla por la fuerza y aplastar con ella al adversario (si no enemigo...).

    ResponderEliminar
  5. Mi amiga B.M. me obliga a repensar este post. No estoy defendiendo que haya que comprender siempre la conducta del vecino (sería agotador y con frecuencia aburrido), sino que debemos comprender que tiene buenas razones para votar por opciones democráticas que no son las nuestras. Pero esto, me pregunto, ¿no significa admitir que en democracia no nos dejamos guiar por un bien común absoluto, sino por los procedimientos, que son el bien común democrático?

    ResponderEliminar