sábado, 12 de diciembre de 2015

Les propongo un juego político

¿Qué partidos o coaliciones políticas creen ustedes que podrían suscribir el siguiente texto?
De aquí a unos días -si no lo aciertan ustedes antes- les diré quién es su autor:


¿Qué son los derechos individuales?

Imaginemos a un obrero (...). Ese obrero, desde hace varios años, trabaja en una linotipia. Le pagan bien, eso sí, pero el hombre vive sujeto a la linotipia varias horas cada jornada. Junto a la linotipia corre su edad madura. Una mañana, cuando alborea, el obrero –que ha pasado la madrugada frente al teclado de la linotipia– nota que le corre por la frente un sudor frío. Sus ojos comienzan a ver turbio. De pronto se le tuerce la boca en un rictus. Pesadamente cae al suelo. Lo recogen, sobresaltados, varios compañeros de tarea. Está sin sentido. Le mana de la boca tenue hilillo de sangre. Se ha muerto.

El obrero deja viuda y seis hijos, ninguno de edad de trabajar. La viuda recibe un subsidio, más crecido por generosidad de la empresa que por imposición de la ley. Vive unos meses; acaso un año o dos. Pero llega una fecha en que resbala entre los dedos el último duro del subsidio. Ya no hay para comer en la casa. Los chicos palidecen por días. Pronto serán presa propia para la, anemia o la tuberculosis. Y para el odio.

¿Y entonces? Entonces, si la viuda del obrero tiene la fortuna de vivir en un Estado liberal, se encontrará con una Constitución magnífica, que le asegurará todos los derechos. Los famosos “derechos individuales’ ‘. La viuda tendrá libertad para elegir la profesión que le plazca. Nadie le podrá impedir, por ejemplo, que establezca una joyería, o un Banco. También tendrá libertad para escoger su residencia. Podrá morar en Niza, en Deauville o en un palacio en las afueras de Bilbao. Antes se abrirá la tierra que permitir que se le ponga coto a la libre emisión del pensamiento. La viuda será muy dueña de lanzar un rotativo como aquel en que su marido trabajaba. Y como, además, las leyes protegen la libertad religiosa, le estará permitido fundar una secta y abrir una capilla.

Toda esa riqueza jurídica, ¿no conforta a cualquiera? Claro está que la viuda acaso no sienta la comezón urgente de escribir artículos políticos o fundar religiones. Tal vez, por otra parte, tropiece con algún pequeño obstáculo para establecer una fábrica o un gran rotativo, por ejemplo. Pudiera ocurrir que su mayor apremio consistiera en hallar sustento para sí y para sus hijos. Pero eso es, cabalmente, lo que no le proporciona el Estado liberal. Derecho a comer, sí, sin duda alguna. Pero ¿comida?

La pobre viuda tendrá que capitular en la dura pelea. Aceptará lo que le den por coser diez horas a domicilio. Ayunará para que sus hijos se forjen la ilusión de que comen algo. Y mientras, por las noches, en la buhardilla tenebrosa, se queme los ojos sobre las puntadas, no faltarán oradores liberales que preparen párrafos como éste: “Ya no existe la esclavitud. Gracias a nuestras leyes, nadie puede ser forzado a trabajar sino en el oficio que libremente elija.”

He aquí cómo el Estado liberal, mero declamador de fórmulas, no sirve para nada cuando más se le necesita. Las leyes lo permiten todo; pero la organización económica, social, no se cuida de que tales permisos puedan concretarse en realidades.

Lector: si vive usted en un Estado liberal procure ser millonario, y guapo, y listo y fuerte. Entonces, sí, lanzados todos a la libre concurrencia, la vida es suya. Tendrá usted rotativa en que ejercitar la libertad de pensamiento, automóviles en que poner en práctica su libertad de locomoción … ; cuanto usted quiera. ¡Pero ay de los millones y millones de seres mal dotados! Para esos, el Estado liberal es feroz. De todos ellos hará carne de batalla en la implacable pugna económica. Para ellos –sujetos de los derechos más sonoros y más irrealizables– serán el hambre y la miseria.

Eso ya lo ha visto la Humanidad. Por eso, para juzgar los sucesos políticos, exige medidas más profundas que las del rotativo de la mañana. Quiere Estados que no se limiten a decirnos lo que podemos hacer. sino que nos pongan a todos, protegiendo a los débiles, exigiendo sin rencor sacrificios a los poderosos, en condiciones de poder hacerlo. 

19 comentarios:

  1. IU-P's-PSOE. Todos ellos siguen al pie de la letra esto de Pepe el hijo del tío de la orilla del río.

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    1. Pepe, ¿el que tiene un primo que vive justo junto al río...? Voto por ese. Si es el que pienso tenía un padre diabético recientemente desterrado de Zaragoza para encumbrar a un mochilero mediático y buen profesor (al menos eso dicen quienes fueron sus alumnos, y debe de ser verdad).

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  2. Yo creo que es de todos y de ninguno (partido)...es en mi opinión de la vulgaridad común, es decir del pensamiento "socialdemócrata" con resonancias masónicos. Una Rosa es una Rosa.....y al Pepe se lo cargaron (creo que hay un libro reciente que habla de ello).
    Heriberto d´ER

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  3. Una rápida búsqueda permite descubrir de qué Pepe estamos hablando

    http://www.rumbos.net/ocja/jaoc2058.html

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  4. A mé me suena a José Antonio, el primo de Rivera

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  5. Hay cosas que conviene saber cuando veamos quién acusa a quien se neofalangista ("beoda langosta" me ha escrito el corrector), de falangistas, de fascistas...

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  6. es que se lee poco y se habla demasiado

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  7. Lo de neofalangista viene de que en este país mucha gente cree que a los nacionalistas "periféricos" sólo se los puede criticar desde el nacionalismo "central". En Francia o en Italia esto no pasa, pero en España sí.

    Y no parece tener remedio.Y nos va a costar caro.

    Por cierto acabo de leer en el periódico que Podemos propone "Eliminar los deberes escolares". Tienen ustedes la palabra.

    Karl Mill

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    1. Una peduga chafardera que se ha sentado a mi vera a raíz de su escrito acaba de descubrir su afinidad con Podemos. "¡Bieeeen! Los de Podemos quieren quitar los deberes".

      En breve me veo con un "Círculo hijos" en casa...

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  8. Haber tenido la FEN en el plan de estudios ayuda en estos casos.

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  9. También me sonó joseantoniano desde el principio, pero vaya...podría haberlo escrito perfectamente Pol Pot o Abimael Guzmán.

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  10. Siempre pensé que, en buena parte, la socialdemocracia europea es hija de los fascismos (con algunos "arreglos" internos: más disney-logse y menos nacionalismo)

    Enrique García Vargas

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  11. Da para pensar. Para mí, que la crítica la realice un dictador fascista no la invalida a priori. De entrada, diría que Primo de Rivera ataca el punto débil del liberalismo, y lo hace por el hecho de que liberalismo va asociado a democracia -que él, como buen partidario de una dictadura, abomina-. Pero se equivoca y cae en la demagogia: si el liberalismo puede no ser efectivamente un sistema de libertades porque a menudo olvida la justicia y/o igualdad, la dictadura no puede ser nunca justa por el hecho de no garantizar las libertades. Mención a parte merece lo que realmente le importaba al dictador la "pobre viuda": nada. Sólo busca justificarse en el poder, que ejerce arbitrariamente, y desacreditar a su adversario.

    Libertad, igualdad y... ¿Fraternidad? Puede que el quid de la cuestión esté en esta última. ¿Qué es y cómo se entiende la fraternidad? ¿Qué implicaciones tiene en un sistema democrático que se vanaglorie de ser libre y justo?

    Mencionáis aquí el programa educativo de Podemos: lo he visto escandaloso y me ha decepcionado mucho. ¡Bien está saber que no soy el único!

    éDGaR

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  12. Pues sin hacer ninguna averiguación, pensé, al pronto, que sería de Maeztu, lo cual advierto ahora que tampoco iba desencaminado, sabiéndolo de José Antonio, pero pronto advertí que parecía, en todo caso, un Maeztu flojo, sobre todo si se lo compara con el de la trilogía literaria, Don Quijote, don Juan y la Celestina o con el de La crisis del humanismo. No hace mucho tuve la humorada de leer Mi lucha

    http://diariodeunartistadesencajado.blogspot.com.es/2014/12/mi-lucha-la-autobiografia-politica-de.html

    y acabé detectando paralelismos no muy lejanos de los ofrecidos por el anfitrión...

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  13. Ada Colau y Pisarello. Mitin en Barcelona:
    Colau: Pablo Iglesias "feminiza la política con su coleta”.
    Pisarello: C's son “el nuevo falangismo de Albertito Primo de Rivera”.

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    1. Con todos los respetos, este debate me parece un poco tramposillo. Hace algún tiempo un artículo en el Pais vinculaba a Ada Colau con el terrorismo islámico, ya que se trataba de fuerzas políticas hermanadas en el odio hacia el MacMundo globalizado de la masa amorfa de consumidores del mercado pletórico.Por cierto que aquí podríamos incluir también al Papa argentino, y, más en general,la Doctrina Social misma de la Iglesia.En la noche del confusionismo, todos los gatos son pardos.Comparados con el fundamentalismo de mercado, la ideología más destructiva hoy en el mundo, de lejos, los fenómenos políticos más heterogéneos pueden aglomerarse, obviando sus grandes diferencias internas.

      Por tanto, quien no sea neoliberal puede asimilarse sin reparos al neofalangista, siempre que se oculten las muy variadas y, en ocasiones, incompatibles entre sí razones que hay disponibles para criticar la reducción antropológica al homo economicus.Pero una perspectiva prudente requiere reintroducir esas razones.

      En el degradado debate político actual ya sé de sobra que los matices son considerados traiciones.Pero sería un disparate criticar las pensiones de solidaridad intergeneracional sólo porque las introdujo Bismark en la sociedad europea o abominar de un Estatuto del Trabajo muy proteccionista del asalariado sólo porque esos elementos ya los presentaba el Fascismo italiano.Pero los defensores de estas instituciones en la actualidad no tienen por qué tragarse el paquete completo de instituciones fascistas, ni menos el genocidio industrializado del nazismo, aunque también practicaron políticas activas de pleno empleo, con expansión fiscal del gasto público aunque dirigido ala industria militar.

      No me parece correcto que para denigrar las críticas de ciertos miembros de Podemos al falangismo de Ciudadanos lo que se haga sea decir que "los verdaderos falangistas sois vosotros", por vuestras críticas a los efectos destructivos de la desregulación(pero para hiperregular en otro sentido, que beneficia a oligarquías rentistas)de los procesos en el mercado.Creo que así no salimos de la espiral de las argumentaciones ad-hominem y la máquina del fango y el insulto.

      En términos teóricos es absurdo ver a Ciudadanos como un movimiento fascistasi es que esto ha de tener un contenido conceptual claro.Pero tambiés es cierto que no ayudan en nada ciertos personajes turbios que se han vinculado a ese partido, aprovechando la formación rápida de aluvión con escasos controles.

      En cuanto al programa educativo de Podemos, lo que veo aquí es una actitud predispuesta a encontrarse en la formación todo tipo de extravagancias ridículas como si ya se supiera de antemano que son unos ignorantes indisciplinados, vamos los estereotipos clásicos de la greña jacobina.Mi actitud es no considerar nunca, a priori, a mis adversarios políticos como personas inferiores a mí mismo, en el plano moral o intelectual.Recuerdo aquellos consejos docentes de Leo Strauss, actúa en clase como si al menos un alumno fuese más inteligente o virtuoso que tú.Pues lo mismo en política.Yo me pregunto:¿qué daña más la educación, quitar los deberes o administrar las escuelas como empresas?Sin duda, ya ha habido un proceso muy largo de destrucción interna, de extravagancias curriculares, espectacularización tecnológica y suicida competición con la industria del entertaiment para motivar y atraer la atención del alumnado(batalla perdida, una clase nunca puede ser un vídeoclip), pero ahora daremos la puntilla a la educación pública con los dogmas del liberalismo económico, tan perniciosos o más que los otros.No van a resultar buenos sólo porque no se les pueda acusar de neofalangistas.

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  14. Acusar a C's de neofalangistas es tan absurdo como acusar a Podemos de neoestalinistas. Pero curiosamente la acusación de neofalangista está ahí y la de neoestalinista, que yo sepa, no la ha formulado nadie. La acusación descalifica a Podemos por los mismos argumentos que descalifica a Maduro tratar a la oposición de fascistas.
    No acabo de entender si usted pide que tratemos a Podemos con la actitud de un buen profesor hacia sus alumnos.

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